María Eva Hasenclever viajó por primera vez a las islas junto a veteranos y familiares de los caídos. Es tía de Julio Rubén Cao, el maestro de La Matanza que murió en la guerra.
“Julio para mí no fue un sobrino más. Yo lo crié hasta los 11 años. Entonces me debía este viaje”, contó sobre el motivo que la llevó a conocer Malvinas.
Describió la experiencia como “muy emocionante y muy fuerte” y aseguró que el viaje le permitió cerrar una etapa marcada por el dolor.
Sobre Julio, destacó su forma de enseñar: “Él daba siempre el ejemplo. Primero lo hacía él y después lo pedía a sus alumnos. Un gran maestro”.
María Eva aseguró que continuará trabajando por la memoria de su sobrino y de los veteranos, participando también en actividades en escuelas.
“Ahora me quedó el legado a mí”, expresó. Su hermana, quien trabajó durante 32 años con los veteranos, le pidió que continuara con esa tarea.

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