La misión Artemis II tuvo su primer inconveniente a pocas horas del despegue: una falla en el sistema del baño de la nave Orion.
Según explicó la NASA, se trató de un problema en el controlador del inodoro, que fue solucionado tras varias horas con asistencia desde el centro de control en Houston.
A pesar del contratiempo, los astronautas lograron restablecer el funcionamiento normal y la misión continúa sin mayores complicaciones rumbo a la órbita lunar.
El sistema utilizado es el denominado Sistema Universal de Gestión de Residuos, una tecnología avanzada que funciona mediante succión, separación y almacenamiento, adaptada a la falta de gravedad.
La misión, que durará unos 10 días, marca el regreso de la humanidad al entorno de la Luna después de más de 50 años desde las misiones Apolo.

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