A los 95 años falleció Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora y una referente histórica de los derechos humanos. Desde la desaparición de su hijo Alejandro en 1975, convirtió el dolor en una lucha incansable por la verdad y la justicia. “Mamá, ya vengo” fue la última frase que escuchó de él antes de que saliera y nunca regresara.
Durante casi 51 años caminó buscando respuestas, abrazando la memoria colectiva y defendiendo la vida con una alegría que nunca abandonó. Su voz seguirá presente en cada marcha, recordando que la memoria no se borra y que la lucha por los 30.000 desaparecidos continúa.
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