El operativo de búsqueda de José y Leo, los hermanos de 10 y 12 años desaparecidos en las aguas del río en la zona de Palermo Aike, concluyó tras confirmarse el hallazgo de ambos cuerpos. La información oficial precisa que el primero de los menores fue divisado desde el helicóptero durante un sobrevuelo realizado junto al padre de las víctimas, mientras que el segundo cuerpo fue localizado por personal policial que realizaba tareas de rastreo por agua cerca del puente de Güer Aike.
Durante la labor operativa, los equipos de rescate trabajaron removiendo el denominado “punto cero”, establecido a partir de las declaraciones brindadas por dos adolescentes de 14 y 15 años que estuvieron presentes al momento del incidente. Ese trabajo subacuático, sumado a la crecida y fuerza de la corriente, facilitó el desprendimiento de los restos sumergidos en el sector.
En el marco del cierre de las tareas, el jefe de Gabinete provincial, Pedro Luxen, relató el procedimiento aéreo implementado: “con los profesionales… es un momento muy duro para la familia… yo hablé con el padre ayer hasta última hora, hoy a las 6:30 de la mañana lo fuimos a buscar porque me comprometí con él a que los primeros sobrevuelos iba a estar presente porque él como padre tenía algunas dudas y soñaba con el lugar donde podría estar su hijo”.
Por su parte, el efectivo Pablo Aguirre, a cargo del equipo de buceo táctico, expresó la exigencia del procedimiento indicando: “la misión nuestra es poder… que los padres puedan despedir a sus hijos, yo tengo dos hijos y la verdad no me gustaría estar. Entonces nosotros trabajamos como si fueran nuestros hijos… estoy muy cansado, todo el equipo de trabajo está muy cansado… pero nosotros seguimos hasta encontrarlos… dimos y quiero agradecer… esto es una planificación y coordinación… llegamos a buen puerto para que los padres puedan despedir a sus hijos, así que voy a terminar, misión cumplida”.
Asimismo, el jefe policial Luis Poblete valoró la entrega del personal abocado al rastrillaje señalando: “hay gente cansada, estamos cansados, pero jamás se bajó los brazos… agradecer el recurso humano que sin eso no se hubiera podido lograr nada… pedir por el alma de esos chicos que puedan descansar en paz… a veces no se ve el detrás de escena, no se ve todo lo que pasa, pero también nosotros sufrimos, también tenemos sentimientos… y pedirle a la familia que entiendan y crean que hicimos todo lo que pudimos, todo el tiempo”.
Las honras fúnebres de los pequeños comenzaron en las instalaciones del Club Talleres a las 19:30 horas y la inhumación fue programada entre las 16:00 y las 17:00 horas en el cementerio local. Tras el desenlace de la tragedia, se planteó la necesidad de implementar medidas preventivas en sitios no habilitados como balnearios —tales como Palermo Aike y Canillitas—, proponiéndose la asignación de esquemas de seguridad, delimitación con boyados, mayor vigilancia o la eventual presencia de guardavidas en jornadas con temperaturas elevadas.
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