La hidroponía vuelve a cobrar protagonismo en Santa Cruz tras la presentación de invernaderos hidropónicos en Santa Cruz Puede SAU. En esta entrevista, el ingeniero Miguel Piloñeta explica qué es este método de cultivo, cómo funciona y cómo puede aplicarse tanto en grandes producciones como en una vivienda particular.
“La hidroponía es un método en el cual no se utiliza tierra”, explicó Piloñeta. Las plantas reciben agua y sales minerales que aportan los nutrientes necesarios para su desarrollo, de acuerdo con las necesidades de cada cultivo.
Uno de los sistemas más utilizados consiste en colocar los plantines en caños de PVC con una pendiente, por donde circula el agua. Las raíces permanecen en contacto con esa solución nutritiva y, al momento de la cosecha, la planta puede retirarse con sus raíces.
El ingeniero señaló que el sistema puede adaptarse a espacios pequeños, como un quincho o un sector de una vivienda. Para un cultivo familiar de hojas como la lechuga se pueden utilizar caños de desagüe de PVC, un recipiente para el agua con las sales y una pequeña bomba para hacer circular el líquido.
La hidroponía también presenta una ventaja para zonas con bajas temperaturas y poca luz durante el invierno. “Esto más allá de poder producirse todo el año es importante tener presente porque en invierno podemos producir”, explicó Piloñeta.
Otro de los beneficios mencionados es que el cultivo no está en contacto con el suelo, lo que reduce la exposición a insectos, hongos y otras fuentes de contaminación. “No usamos plaguicidas”, señaló el ingeniero, quien destacó que la planta puede desarrollarse en un ambiente controlado.
Piloñeta contó además que la experiencia con hidroponía no es nueva en Río Gallegos: recordó experimentos realizados durante la década de 1980 y posteriores proyectos en invernaderos de producción de aproximadamente 20 por 40 metros.
Durante la entrevista también se destacó la posibilidad de utilizar la hidroponía como alternativa para producir alimentos en los hogares y complementar la tradicional huerta familiar. “Puede llevar a que nos favorezcamos con la calidad de la verdura y a su vez también al alivio al bolsillo”, sostuvo Piloñeta.
La conversación aborda además los materiales necesarios, las características del sistema, sus posibilidades de producción durante todo el año y las ventajas de contar con cultivos a una altura que facilite el trabajo.
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