En Argentina se comen 10 millones de alfajores por día, una cifra que refleja el crecimiento de un producto que, cada vez más, trasciende el simple gusto. Solo en lo que va del año se lanzaron 30 nuevas marcas, impulsando un mercado que no deja de expandirse.
Pero detrás de ese fenómeno también hay una realidad económica. Según un estudio del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, 6 de cada 10 trabajadores registrados admiten haber salteado alguna comida principal por motivos económicos, mientras que 8 de cada 10 aseguran elegir alimentos más baratos, aunque sean menos nutritivos.
En ese contexto, el alfajor pasó a ocupar un lugar diferente: para muchos dejó de ser solo un antojo y se convirtió en una alternativa rápida para reemplazar una comida.
Actualmente conviven dos mercados bien diferenciados:
Alfajores de consumo masivo, con precios accesibles para bolsillos ajustados.
Alfajores gourmet, con rellenos sofisticados y chocolate de mayor calidad, que representan cerca del 9% de las ventas y apuntan a quienes buscan darse un gusto.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia
