Un momento de profunda conmoción se vivió durante el juicio por el ARA San Juan cuando el abogado Luis Tagliapietra le habló a un testigo y le dijo: “Te veo y lo veo a mi hijo”. Además de abogado, es padre de Alejandro, uno de los 44 tripulantes del submarino.
Durante su intervención, Tagliapietra agradeció la honestidad del submarinista y avanzó con preguntas sobre las condiciones de trabajo a bordo, en especial sobre el rol del Teniente Mendoza como Jefe de Máquinas.
El testigo describió una rutina exigente y desgastante: jornadas que se extendían hasta la noche, maniobras a altas horas y una presión constante que lo llevó a cuestionar su futuro en ese rol dentro del submarino.
También destacó la calidad humana y profesional de sus compañeros, entre ellos Adrián Zunda, a quienes definió como personas con gran capacidad, inteligencia y compañerismo.
El testimonio cerró con palabras cargadas de dolor y recuerdo hacia quienes perdieron la vida, en una escena que volvió a reflejar el impacto humano del caso.
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