Hace más de 100 años, cuatro personas se animaron a subir a una azotea y hacer algo que nadie había hecho antes: transmitir una voz y llevarla mucho más lejos de lo que podían imaginar. Así nació una locura que se convirtió en radio.
Años después, esa misma pasión llegó a Santa Cruz. En 1938 nacía LU12. Desde entonces cambiaron las voces, los micrófonos y la tecnología, pero no cambió lo esencial: alguien hablando, alguien escuchando.
“Lo escucho hace 40 años. Gracias por ser la compañía de todo mi día. Aguante LU12”, expresa uno de sus oyentes, reflejando el vínculo construido a lo largo de generaciones.
Quizás, después de más de un siglo, seguimos siendo un poco esos locos de la azotea: personas que creen en una voz capaz de viajar por el aire y llegar cada día un poco más lejos.
LU12, la radio que sigue haciendo historia. Nos seguimos escuchando.
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