Patricia Bullrich, senadora nacional, afirmó que no se tomaría un café con Máximo Kirchner porque lo considera “el guardián de una ideología fracasada”. En una entrevista, explicó: “Lo veo cerrado, no porque le negaría un café a nadie, ni tengo un prejuicio específico, pero lo veo como el guardián de una ideología fracasada, entonces siento como que no tendría puntos en común”.
Bullrich señaló, en cambio, que sí se sentaría a tomar un café con Cristina Kirchner: “Con Cristina sí, con Cristina”. Sus declaraciones generaron repercusión y luego fueron respondidas por Máximo Kirchner durante una entrevista en Crónica Streaming.
Consultado por los dichos de Bullrich, Kirchner respondió con humor: “A mí me gusta el té. Yo tomo té, no tomo café”. Luego cuestionó el concepto de “ideología fracasada” y sostuvo que las políticas económicas que, según dijo, se implementaron desde 2015 “fracasan en términos de lo que proponen ellos en campaña, que es mejorar la calidad de vida de la gente”.
Sobre la posibilidad de sentarse a conversar con Bullrich, Kirchner afirmó: “Siempre hablé con todos y todas” y agregó que, si fuera necesario para “mejorar la calidad de vida de tu gente”, hay que sentarse a tomar un café “más allá de los gustos personales”.
Durante la entrevista, Máximo Kirchner también recordó un supuesto encuentro entre Bullrich y Cristina Kirchner durante la década del 80. Según relató, recuerda haber visto a ambas tomando un café en Río Gallegos cuando él era chico y afirmó tener una fotografía de ese momento: “Tengo una foto de ambas, muy linda, tomándose un café Cristina y Patricia Bullrich”.
El intercambio abrió además una conversación sobre los límites personales en la política y la posibilidad de dialogar con dirigentes con los que existen diferencias.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia
