El padre Pío fue un fraile capuchino que manifestó los estigmas de la crucifixión de Cristo en su propio cuerpo.
La reliquia que visitó la capital santacruceña es un mitón (guante) que usó en la última misa. Él los usaba para cubrir las llagas producidas por los estigmas en sus manos.
Fue expuesta el jueves 22 de octubre durante el cierre del encuentro de evangelización y sanación y la misa en la parroquia Sagrado Corazón, y este viernes 23 en la Catedral de Río Gallegos.
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