Elena, una emprendedora argentina radicada en Miami, contó en exclusiva a La Opinión Austral la historia detrás de su pastafrola de membrillo que llegó hasta la mesa del cuerpo técnico de la Selección Argentina.
Todo comenzó cuando Fabián Ayala probó su creación y compartió una foto en redes. Tiempo después, Elena recibió la imagen de Lionel Scaloni y todo el equipo disfrutando las pastafrolas: desde entonces se transformaron en una cábala.
Antes del Mundial, Elena viajó desde Miami hasta Alabama junto a su familia para llevar las tres “Frolas” de la suerte. Nuevamente fueron recibidas por Ayala y compartidas con el equipo.
La receta tiene un sello especial: ralladura de limón y esencia de vainilla. La preparación llegó a Elena gracias a Marina, una maestra repostera peruana que le enseñó el secreto.
La historia nació de una tradición argentina: mates, equipo y una pastafrola alrededor de la mesa. Ahora Elena sueña con conocer a Messi y celebra: “Vamos Argentina, vamos que podemos conseguir la cuarta”.
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