El Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz celebró la audiencia de casación para revisar las sentencias dictadas en la causa conocida como “La casa del horror”, correspondiente a los malos tratos infligidos a tres hermanos menores de edad en Río Gallegos. Durante la jornada, calificada por el periodismo local como un hecho que “ingresó de manera definitiva en su fase de resolución suprema”, se formuló un categórico pedido para incrementar las condenas a 20 años de prisión efectiva para los dos imputados, revirtiendo el fallo de agosto de 2024 que impuso 12 años a la madrastra, Roxana B., y 7 años al padre biológico, David F., hallados responsables de lesiones graves calificadas por ensañamiento, alevosía, amenazas y reducción a la servidumbre. El proceso no instituyó la recepción de nuevas pruebas testimoniales sobre los hechos ya probados, sino que constituyó una revisión de legalidad de la sentencia bajo el expediente 7501. Sin embargo, la audiencia marcó un precedente histórico en la provincia al aplicar la Ley Nacional 27.372 de Derechos y Garantías de las Personas Víctimas de Delitos, permitiendo que el máximo tribunal escuchara directamente a dos de los jóvenes damnificados, que actualmente tienen 15 y 18 años, siendo “la primera vez que se implementó esta modalidad de escucha activa a las víctimas en la máxima instancia judicial santacruceña”. En el recinto estuvieron presentes el presidente del cuerpo, Gabriel Contreras, junto a los vocales Alicia de los Ángeles Mercado, Paula Ludueña, René Fernández, Sergio Acevedo, Nora González y Lucio de la Vega, además del agente fiscal Lisandro de la Torre, el procurador general Eduardo Sosa, el representante del Ministerio Pupilar, Jorge Godoy, y las defensas técnicas integradas por Raúl Guerrero e Iván Bonino. Durante la sesión, la defensa de la madrastra solicitó la nulidad alegando estado de indefensión, planteo que fue desestimado por el tribunal. La resolución definitiva sobre el monto final de las penas impuestas se dará a conocer el próximo 4 de diciembre.

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