El debate oral por la sustracción y la venta ilegal de armamento del Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil de Río Turbio que comenzó este martes expuso una trama que compromete los controles internos del Poder Judicial.
La causa se inició, entre otras vías, a partir de mensajes privados enviados por el padre de uno de los imputados a su sobrino comisario, mientras las defensas cuestionaron la imparcialidad de la magistrada que dispuso las primeras medidas de investigación. Así comenzó el juicio del operativo “empleado infiel”.
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