Tras el doloroso fallecimiento de Pablo “Papu” Bonina, el joven de 17 años de Puerto Deseado que luchó contra la leucemia, te contamos cómo funciona el registro de donantes y qué pasos hay que seguir para registrarse.
Para ser donante de médula ósea no tenés que someterte a una cirugía al momento de registrarte. Si tenés menos de 40 años, podés manifestar tu voluntad de ser donante cuando asistís a donar sangre en un banco de sangre.
En ese momento se toma una muestra adicional de sangre que es enviada al Incucai para ser analizada. Los datos ingresan al Registro Nacional e Internacional de donantes.
Si existe compatibilidad genética con un paciente que necesita un trasplante en cualquier parte del mundo, el Incucai se comunica con el donante para reconfirmar su voluntad.
Si aceptás realizar la donación, el traslado a Buenos Aires se realiza con los gastos cubiertos para llevar adelante el procedimiento.
Según explicó el doctor José Gutiérrez, del Centro Regional de Hemoterapia de Río Gallegos, existen dos métodos para realizar la donación: el más habitual es mediante aféresis, similar a una donación de sangre, y otra alternativa es una punción directa en la médula.
Ambas opciones son intervenciones seguras y pueden generar molestias mínimas durante 24 a 48 horas. Un procedimiento que puede representar una oportunidad de vida para una persona que está esperando un donante compatible.
Registrarse lleva solo un ratito, pero para una familia puede significar una oportunidad enorme.
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