La selección nipona igualó 2-2 ante Países Bajos en su debut en el Mundial 2026 gracias a un gol agónico de Kamada en el minuto 90.
Tras el partido, cientos de hinchas japoneses salieron a celebrar en el famoso cruce de Shibuya, en Tokio, pero una vez más dejaron una imagen que recorrió el mundo.
Los fanáticos se metieron al cruce de calles únicamente cuando el semáforo estaba en rojo para festejar, saltar y abrazarse durante unos segundos.
Cuando la luz cambió a verde, todos regresaron a las veredas para liberar el tránsito y continuar con la celebración desde allí.
La cultura japonesa volvió a quedar reflejada en un festejo mundialista donde la pasión y el respeto convivieron una vez más.

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