El excombatiente de la Guerra de Malvinas José Luis Laballén, oriundo de La Plata e integrante en 1982 del Regimiento 7 de Infantería, compartió los detalles de una emotiva travesía realizada a las islas en compañía de sus tres hijos, sus tres nietos, su nuera y su yerno. Laballén, quien viaja todos los años al archipiélago, destacó que esta visita tuvo un carácter sumamente significativo al poder llevar a sus seres queridos a los lugares donde le tocó combatir, definiendo la experiencia como “un regalo de Dios para mí y para toda mi familia”. Respecto al trato con los pobladores de las islas, el veterano señaló que “el recibimiento lo normal; si vos no hacés cosas raras y no insistís a hacer cosas que no corresponden, no vas a tener ningún tipo de problema”. Durante la permanencia en el territorio, el grupo logró llegar a los dos emplazamientos donde Laballén prestó servicio en 1982, trasladándose primero a Güemes Rey y posteriormente a Monte Longdon, un trayecto de exigencia física que describió al expresar que “Monte Longdon es un lugar muy lejos que tenés que caminar mucho, el suelo es mucha piedra, la turba, el viento, la llovizna, y lo pudimos lograr toda la familia, llegar a mis dos posiciones que tuve”. En el plano histórico de su participación en la contienda militar, Laballén recordó que en 1982 llegó a Malvinas el 15 de abril y permaneció allí hasta el 12 de junio, momento en que cayó prisionero de las fuerzas británicas en Monte Longdon. En esta oportunidad, permanecieron durante una semana en la estancia de Fitz Roy alojados cerca de los galpones de esquila de ovejas donde estuvo detenido, lugar desde el cual en 1982 fue derivado hacia San Carlos para abordar el buque Canberra de regreso a Puerto Madryn. Asimismo, el excombatiente manifestó un especial afecto hacia las comunidades de la Patagonia al señalar que “al sur le tengo un sentimiento importante porque toda la gente del sur sufrió mucho y luchó mucho por nosotros”. Finalmente, valoró la importancia de la educación en torno al conflicto bélico indicando que es fundamental “no perder, enseñarles a los chicos que la causa Malvinas no se termina, tiene que estar siempre en lo alto para las futuras generaciones”, y concluyó su mensaje expresando su gratitud al equipo periodístico por el recibimiento en el aeropuerto e invitando a enviar un “feliz día de la madre para todas las madres argentinas”.
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