El gobierno provincial, a través del gobernador Claudio Vidal, solicitó que se investigue “hasta las últimas consecuencias” el descarrilamiento de una formación de YCRT ocurrido en el día de ayer. El hecho involucró a un tren que transitaba desde Río Turbio hacia Río Gallegos con “carga a tope” de carbón, lo que provocó el vuelco de al menos tres vagones y la pérdida de parte de las 600 toneladas que transportaba. Pese a la gravedad del choque, que generó pérdidas en “maquinaria muy costosa”, el maquinista y su acompañante “no sufrieron heridas de consideración” y se encuentran fuera de peligro. Durante la emisión se precisó que la empresa presentará una denuncia penal ante la justicia federal de Río Gallegos y solicitará peritajes a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte para evaluar la hipótesis de un posible sabotaje. La sospecha de un hecho deliberado surge a partir del hallazgo de “un elemento extraño vinculado al material ferroviario antiguo que no debería haber estado sobre la vía”. Al respecto, el mandatario sostuvo: “ante esta situación no podemos descartar ninguna hipótesis”, al tiempo que vinculó el incidente con el proceso de reactivación operativa al señalar que esto sucede “justo cuando la empresa comenzaba a recuperar capacidad de transporte”. En la misma línea, desde el sector sindical de ATE, Carlos Garzón “también dio a entender que tiene que ver con un hecho intencional”. Durante el análisis periodístico se recordó que la red ferroviaria cuenta con antecedentes de descarrilamientos en los últimos 20 años, mencionando un choque contra un camión en el año 2014 por falta de señalización en el cruce de la ruta 53 y un vuelco registrado el 4 de marzo de 2019 “causado principalmente por el grave deterioro y la falta de mantenimiento crónico en la infraestructura de la vía”. De este modo, la investigación judicial deberá determinar si el vuelco obedeció a “una acción intencional”, a fallas de mantenimiento o a maniobras operativas durante el traslado.

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