La eliminación de la barrera sanitaria patagónica para el ingreso de carne con hueso abrió un nuevo panorama en la región. Aunque se esperaba una baja automática en el precio del asado, esto no se ha reflejado de forma uniforme. La reciente decisión de la Justicia Federal confirmó la apertura definitiva al ingreso de carne desde el norte del país, validando medidas técnicas que permiten la circulación de cortes previamente restringidos por el estatus sanitario de la Patagonia.

Desde el sector productivo, el malestar es evidente 🐑📉. Referentes como Jamieson señalaron que la preocupación nunca fue únicamente económica, sino sanitaria: preservar una región clave, libre de aftosa sin vacunación, y proteger mercados estratégicos. Además, remarcaron que para una economía regional basada en la producción ovina, mantener esa condición es fundamental, lamentando que no se haya podido sostener una política que históricamente resguardó al territorio.

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