Este domingo se cumplieron dos meses de la muerte del efectivo de la Policía de Santa Cruz, una pérdida que conmovió profundamente a la comunidad de Caleta Olivia y a toda la fuerza provincial.

Lejos de apagarse, el reclamo de justicia volvió a hacerse escuchar en las calles con una marcha de antorchas que buscó mantener viva la memoria del jefe policial y renovar el pedido de que la causa no quede impune. Además, los familiares insistieron en el cambio de carátula de la investigación.

Leé más notas de La Opinión Austral