Gastón es un perro que viajó desde Río Gallegos hasta Gaiman para reencontrarse con Miriam Dopazo, su mamá perruna, que actualmente vive en Neuquén. El traslado fue posible gracias a una cadena de personas que colaboraron durante todo el recorrido.
Miriam contó que, cuando se mudó a Neuquén por una cuestión laboral, se llevó a sus dos gatas y Gastón quedó en Río Gallegos al cuidado de su ahijada. Para concretar el reencuentro, distintas personas organizaron una travesía que incluyó Piedrabuena, Comodoro Rivadavia y finalmente Gaiman.
“Lo que uno cree que es imposible, cuando nos unimos, es posible. Deja de ser un imposible”, expresó Miriam al recordar la colaboración de todas las personas que participaron del traslado.
Gastón pasó por distintas casas y hasta tuvo una noche de alojamiento durante el viaje. También recibió alimento, galletitas y otros regalos. Miriam destacó especialmente el trabajo de Romina López, de Piedrabuena, quien ayudó a organizar la logística y a reunir dinero para cubrir parte de los gastos del traslado.
El reencuentro fue emotivo. Miriam contó que Gastón primero reconoció los olores familiares y, cuando encendieron las luces, pudo reconocerla: “Ahí se puso re feliz”. El perro también volvió a encontrarse con una de las gatas con las que convivió durante años.
Miriam recordó que adoptó a Gastón en 2013, cuando tenía apenas tres meses. Su hija lo había encontrado en el Parque de Mayo de Bahía Blanca, cuando una mujer intentaba dejarlo en las vías del tren. En 2018, ambos se mudaron junto a las dos gatas a Río Gallegos.
La historia también estuvo atravesada por la pérdida de una de sus gatas, que tenía 17 años. Miriam contó que pudo acompañarla hasta sus últimos momentos y recordó las palabras del veterinario sobre la importancia de acompañar a los animales durante toda su vida.
Para poder realizar el viaje, Gastón también recibió la vacuna antirrábica correspondiente. El veterinario que lo atendió decidió colaborar con la familia, mientras que durante el recorrido otras personas ofrecieron alojamiento y ayuda.
“Uno no abandonaría un hijo”, sostuvo Miriam al hablar sobre la responsabilidad que implica tener una mascota. Y resumió el significado del reencuentro con una frase: “La casa no es el lugar físico, la casa es uno, el que está con ellos”.
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