El presidente de la Nación, Javier Milei, encabezó la delegación argentina presente en la Argentina Week en París, Francia, acompañado por funcionarios de su gabinete y un grupo de mandatarios provinciales. La comitiva estuvo integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; el canciller Pablo Quirno; y los gobernadores Claudio Vidal (Santa Cruz), Ignacio Torres (Chubut), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan), Carlos Sadir (Jujuy), Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén), Gustavo Sáenz (Salta), Jorge Macri (CABA), Alfredo Cornejo (Mendoza), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto. Durante su exposición ante empresarios europeos y autoridades en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el jefe de Estado defendió el rumbo económico de su gestión, destacó el trabajo del ministro de Economía Luis Caputo y del presidente del Banco Central Santiago Bausili, y cruzó las críticas de los sectores opositores señalando: “Muchas veces tenemos que sufrir críticas por parte de una oposición malintencionada que vilipende nuestra agenda internacional diciendo que no sirve para nada. Pero la realidad es que en cada viaje de esta índole siempre retornamos con anuncios de inversión de enorme magnitud”. En ese marco, el mandatario recordó que “tan solo en el anterior Argentina Week celebrado en Nueva York en marzo recibimos anuncios por más de 16 000 millones de dólares” y proyectó un panorama favorable ante una eventual reelección en los comicios de 2027 al manifestar: “Cualquier inversor que siga de cerca a la Argentina sabe que si nuestro gobierno es reelecto en 2027, 2028 va a ser el mejor año económico de nuestra historia. Y eso va a verse tanto en los mercados financieros como en la economía real”. Al detallar el escenario macroeconómico inicial de su mandato, Milei afirmó que “heredamos un estado quebrado que estaba camino a una de las peores crisis de su historia” y explicó que “teníamos un déficit de cinco puntos del PBI en el tesoro y otros 10 en el Banco Central, lo cual era una situación trágica y que nos dejaba al borde de una hiperinflación”. Finalmente, el presidente ratificó su alineamiento doctrinario y la profundidad de sus reformas al sostener que “al populismo no se lo combate con más populismo, sino con más libertad y con más ortodoxia”, concluyendo que “el camino que tenemos por delante es claro. No vamos a descansar hasta hacer a la Argentina el país con mayor libertad económica del mundo”.
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