Horas después de ser liberado de El Rodeo 1, el gendarme argentino Nahuel Gallo aterrizó esta madrugada en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza tras permanecer 448 días cautivo del régimen de Nicolás Maduro. Tocó suelo argentino pasadas las 04:30 y descendió del avión con uniforme verde oliva, en medio de un pasillo de honor de Gendarmería y la banda de música de la fuerza.
El reencuentro fue profundamente emotivo: Gallo abrazó a su hijo Víctor, de tres años, tras casi 450 días sin comunicación. También lo esperaban su pareja, María Alexandra Gómez, y su madre, Griselda Heredia, quien llegó desde Catamarca junto al gobernador Raúl Jalil en un vuelo especial.
En la pista estuvieron presentes la senadora Patricia Bullrich, el canciller Pablo Quirno, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva y otros funcionarios del gobierno de Javier Milei, quienes participaron del operativo de bienvenida y seguridad desplegado desde la madrugada.
El primer indicio de su liberación se dio días atrás, cuando pudo comunicarse por primera vez con su pareja. Su desaparición forzada había ocurrido el 8 de diciembre de 2024, cuando ingresó a Venezuela desde Colombia para visitar a su familia. Fue acusado de espionaje sin pruebas, incomunicado y detenido sin proceso formal.
Durante su cautiverio en El Rodeo 1, permaneció aislado y bajo un régimen de tormentos psicológicos y amenazas. El Gobierno argentino había elevado reclamos ante la OEA, la ONU y la Corte Penal Internacional para exigir su liberación.

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