El Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz escuchó directamente a los hermanos sobrevivientes durante la audiencia de casación por uno de los casos de maltrato infantil más estremecedores de la provincia.
Los hechos ocurrieron durante el invierno de 2021, cuando los tres hermanos eran menores de edad. Según la reconstrucción judicial, vivían sometidos a un verdadero infierno: permanecían encerrados en habitaciones a oscuras, recibían amenazas de muerte, brutales golpizas con cinturones y caños metálicos, sufrían quemaduras con encendedores y silicona caliente, mordeduras y eran obligados a ingerir sus propios desechos corporales y vómitos.
El horror salió a la luz cuando los chicos lograron escapar de la vivienda familiar y corrieron hasta refugiarse en la Comisaría Primera de Río Gallegos. Luego quedaron al cuidado de una tía materna y recibieron acompañamiento interdisciplinario.
En una jornada inédita para la Justicia santacruceña, los sobrevivientes, actualmente de 15 y 18 años, fueron escuchados directamente por el máximo tribunal provincial, en el marco de la Ley Nacional de Víctimas.
El Ministerio Público Fiscal pidió elevar las condenas de Roxana V. y David F., madrastra y padre biológico de los chicos, a 20 años de prisión efectiva para cada uno. En 2024 habían recibido penas de 12 y 7 años, respectivamente.
El Tribunal fijó el 4 de diciembre como fecha para conocer la sentencia. Al retirarse bajo custodia policial, el padre biológico evitó declarar y levantó el pulgar ante las cámaras, mientras esbozaba una sonrisa.
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