En diálogo con Radio LU12, el fiscal regional de Magallanes (Chile), Cristián Crisosto, detalló el trabajo de cooperación que lleva adelante con la Fiscalía Federal de Río Gallegos, a cargo de Julio Zárate, para combatir los delitos transnacionales y el tráfico ilegal en la zona limítrofe entre la provincia de Santa Cruz y el sur chileno.
Respecto al rol estratégico de la zona en el escenario global, Crisosto advirtió: “La provincia de Santa Cruz y la región de Magallanes y Antártica… están teniendo mayor protagonismo… puesto que perfectamente pueden ser utilizadas por estos grupos con el objeto de poder utilizarlos de tránsito para sus conductas ilícitas, particularmente de logística y de traslado de mercancías y personas”. Asimismo, el fiscal remarcó la fluida comunicación que mantienen ambas jurisdicciones: “Tenemos una excelente relación con la fiscalía federal de Río Gallegos… a través de los mecanismos de cooperación internacional tenemos un flujo permanente de información”.
Sobre el origen y la logística de las sustancias ilícitas que ingresan a la región, el representante del Ministerio Público de Chile expuso: “Los mayores centros productores de clorhidrato de cocaína están en el norte de Argentina como en el norte de Chile. Estamos hablando de Bolivia, Ecuador, Colombia y Venezuela… la cocaína que se trafica en el sur de Chile y el sur de Argentina viene por cierto de estos países… y se distribuye de norte a sur por distintas vías, no solamente terrestre sino también por vía marítima”.
En ese contexto, la transmisión abordó antecedentes como el operativo Alianza Austral, en el cual se detectó el uso de caminos rurales en campos privados para el contrabando de mercaderías (neumáticos, cigarrillos y dinero), así como la hipótesis de que parte de la droga ingresada a la Patagonia es trasladada por vía marítima hacia Oceanía a través de embarcaciones comerciales o pesqueras.
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