En el marco del aniversario del primer Estatuto del Peón Rural, instaurado en 1944 para reivindicar derechos como vivienda digna, descanso e ingresos en efectivo, el delegado de Renatre en Santa Cruz, Luis María Campos Morel, destacó la labor que se realiza en el sector agrario. “Donde hubo en algún momento fronteras cuidadas por Gendarmería que por ahí se han retirado, sigue habiendo un hombre de campo cuidando porque tiene un campo ahí o porque hay un puesto; va a haber un gaucho cuidando esa frontera”, sostuvo. Durante la emisión, explicó que la función principal del organismo es “promover la registración de los trabajadores y de los empleadores”, precisando que las fiscalizaciones se organizan de forma sorpresiva desde Buenos Aires. A través de convenios con el Ministerio de Trabajo, la Policía Rural y personal de salud, se verifican las condiciones de las estancias, detectando situaciones irregulares como la falta de duchas o instalaciones sanitarias adecuadas. Sobre estas fallas, Campos indicó: “Yo creo que a todos en Gallegos, en cualquier ciudad, la municipalidad te pide que tengas habilitación, matafuego; son cosas normales y a veces nos molestan, pero hay que ir avanzando en estos temas y aceptarlos”. Asimismo, repasó las problemáticas que afronta la actividad, como la falta de mano de obra especializada en tareas de alambrado, el recambio generacional y el impacto del clima. “Antes se mantenía más o menos un trabajador cada mil animales; hoy cada tres mil animales no sé si hay un trabajador”, graficó sobre el efecto de las sequías. Pese a las complicaciones económicas y la pérdida de vientres, remarcó la importancia de garantizar la conectividad Satelital en los puestos para la comunicación familiar y la seguridad ante emergencias, concluyendo que “el día que se vayan los petróleos o las minerías, el trabajador de campo va a seguir estando”.
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