Un vuelo realizado entre las Islas Malvinas y Punta Arenas generó revuelo y cuestionamientos por haber volado sin autorización.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, aclaró la situación tras las versiones iniciales. Primero se especuló que en la aeronave viajaban representantes empresariales de Malvinas para reunirse con agentes de negocios en Chile. El objetivo de dicho encuentro era analizar la posibilidad de cambiar la logística de compra de mercaderías para que el archipiélago se abastezca en Punta Arenas en lugar de Montevideo. Sin embargo, se confirmó que esa comitiva se trasladó en un vuelo comercial de línea.
La aeronave en cuestión es un avión de uso militar denominado Thales. Se trata de una filial británica alquilada por el Ministerio de Defensa del Reino Unido. Realizó la ruta Malvinas – Punta Arenas y luego continuó hacia Santiago de Chile, debiendo realizar una parada técnica previa en Concepción por un problema mecánico.
El episodio se da en medio de tensiones entre el Gobierno argentino y el de Chile, con foco en la región de Magallanes, debido al contacto comercial directo que se busca establecer entre Punta Arenas y las Islas Malvinas. A esto se suma el reclamo por la explotación petrolera en la zona.
En la transmisión se debatió además la postura de los países vecinos. Se señaló la contradicción de respaldar diplomáticamente el pedido de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y mantener al mismo tiempo vínculos comerciales con los ocupantes británicos.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia