En el segundo debate en el Senado, la senadora por Santa Cruz, Alicia Kirchner, cuestionó con dureza la Reforma Laboral que impulsa el oficialismo y la definió como “un manifiesto libertario” cuyo objetivo es que “el pueblo trabajador no se tiene que dar cuenta”.
Durante el plenario de comisiones, donde La Libertad Avanza buscaba firmar dictamen para acelerar el tratamiento, expresó su “angustia” por no haber podido introducir modificaciones orientadas a proteger a trabajadores y al desarrollo empresarial. Además, denunció que el proyecto funciona como una “reforma tributaria encubierta” y como una “ley ómnibus” que altera múltiples normas.
“Sentí un atropello tremendo. Creo que esto daña la Constitución y la justicia social”, afirmó, y sostuvo que el texto no incorporó los aportes de la oposición, como la fijación de un mínimo no imponible para pequeñas empresas.
En la misma línea, Jorge Capitanich habló de “violación flagrante” de artículos del reglamento y del artículo 14 bis de la Constitución. Señaló que la iniciativa impacta en provincias y municipios y cuestionó cambios en jornada laboral, vacaciones e indemnizaciones.
Mariano Recalde calificó el trámite como “exprés” e “irregular” y advirtió que el proyecto podría incrementar la litigiosidad. Juliana Di Tullio también denunció una degradación institucional y anticipó posibles planteos de inconstitucionalidad.
Con el oficialismo decidido a avanzar antes de la apertura de sesiones ordinarias, el Senado se encamina a una votación clave en un clima de fuerte polarización política.

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