La Policía dispersó una concentración no autorizada cerca de la plaza de la República con gases lacrimógenos y granadas aturdidoras, luego de que grupos encapuchados lanzaran proyectiles contra los agentes.
En las calles cercanas se registraron robos en comercios y el incendio de bicicletas de alquiler. La CRS 8, una unidad especializada en disturbios urbanos, fue desplegada para contener los incidentes.
Las autoridades elevaron a 2.000 la cifra de detenidos en Francia y reportaron más de 500 agentes heridos. El sábado, unas 550.000 personas se habían manifestado en todo el país contra el costo de vida.
En medio de la crisis, el presidente Emmanuel Macron tenía previsto dirigirse a la nación por televisión tras reunirse con el primer ministro y otros funcionarios.
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