Carlos Guardo, un joven de 18 años, fue atacado a cuchillazos el pasado domingo en el barrio Ceferino de Caleta Olivia cuando se dirigía a jugar un partido de básquet. Recibió cinco puñaladas y 22 puntos de sutura, y junto a su familia se presentó frente al Juzgado Provincial de Instrucción N°1 para pedir justicia.
Según relató el joven, fue interceptado en una plaza por un vecino que lo habría seguido desde su casa. “Sentí desesperación porque vi mucha sangre”, contó Carlos, quien además aseguró que hoy vive con miedo y atraviesa una fuerte angustia emocional. Su familia sostiene que el ataque fue premeditado y exige que el caso no quede impune.

Leé más notas de La Opinión Austral