“Indignación, bronca y tristeza” fueron las palabras que utilizó el club Don Bosco para dar cuenta de lo sucedido en su sede ubicada en las calles Dr. Raúl Puig y Don José Mallo, del barrio René Favaloro de Río Gallegos.
En esta oportunidad los delincuentes se llevaron dos sanitarios, un lavatorio, equipo de música y herramientas. Hace menos de dos meses habían sufrido el robo de sus luminarias.
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