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La salida de Intercargo de los aeropuertos de Río Gallegos y Comodoro Rivadavia no sólo genera preocupación por el futuro de los trabajadores afectados, sino que también abre interrogantes respecto del costo que tendrá el servicio de rampa para las aeronaves que operen en ambos destinos patagónicos.
Según un análisis difundido por el sitio especializado Aviación en Argentina, con la desregulación del servicio de rampa y el cierre de las bases que Intercargo mantiene en ambas ciudades, el costo del denominado servicio de handling podría incrementarse de manera significativa. La estimación es que, en una primera etapa, el valor podría duplicarse respecto de lo que actualmente se abona a Intercargo.
La empresa estatal, que según cifras oficiales proyecta una ganancia de $8.641.509.066 durante este año, avanza con un proceso de reducción de su estructura. En ese marco, confirmó el cese de las operaciones en Comodoro Rivadavia (Chubut) y Río Gallegos (Santa Cruz).
El escenario que se plantea es que el servicio de rampa sea asumido por otro prestador. Sin embargo, desde el sector señalan que las empresas habilitadas para brindar este tipo de servicios todavía no cuentan con una presencia extendida en los aeropuertos del país ni, en todos los casos, realizaron las inversiones necesarias en equipamiento para operar en destinos del interior.
Aerolíneas Argentinas, ante un nuevo escenario
De acuerdo con el análisis citado, una de las alternativas iniciales sería que la rampa de Aerolíneas Argentinas, que actualmente se utiliza bajo un esquema de autoprestación, comience a brindar el servicio a otras compañías y organismos que operen en los aeropuertos patagónicos.
En ese escenario quedarían comprendidos vuelos de JetSMART, LADE, aeronaves de la Fuerza Aérea y otros operadores de la aviación general, especialmente en Río Gallegos, donde el aeropuerto cumple además un rol estratégico para las operaciones aéreas vinculadas con el sur del país.
La advertencia central es que, independientemente de quién termine prestando el servicio, el costo para las compañías aéreas podría incrementarse considerablemente, con un impacto que eventualmente podría trasladarse a la estructura de costos de las operaciones que conectan a Santa Cruz y Chubut con el resto del país.
El 1° de octubre, el fin de las operaciones
El representante de Intercargo en Río Gallegos, Omar Aguilar, confirmó días atrás a La Opinión Austral que la empresa dejará de prestar servicios en el aeropuerto de la capital santacruceña desde el 1° de octubre.
La notificación fue recibida por las autoridades aeroportuarias y posteriormente comunicada a los trabajadores a través de sus representantes gremiales.
“Ayer las autoridades del aeropuerto recibieron la notificación del cese de las actividades de Intercargo en este aeropuerto a partir del primero de octubre”, señaló Aguilar.
De esta manera, el 30 de septiembre será el último día en que la empresa estatal brindará los servicios que actualmente presta a las líneas aéreas que operan en Río Gallegos.
La decisión mantiene en vilo a 18 trabajadores y sus familias, que desconocen cuál será su futuro laboral una vez concretado el retiro de la compañía.
Reclamo en el Senado
La situación también llegó al Senado de la Nación. La senadora santacruceña Alicia Kirchner, junto al senador nacional por Chubut Carlos Linares, presentó un proyecto de comunicación para solicitar al Poder Ejecutivo información detallada sobre la situación de Intercargo S.A.U.
El pedido se produjo luego de que el Ministerio de Economía declarara desierta la licitación pública destinada a la privatización de la empresa.
En paralelo, Kirchner presentó un pedido de acceso a la información pública dirigido al ministro de Economía, Luis Caputo, amparado en la Ley 27.275.
La legisladora busca conocer detalles sobre la situación actual de Intercargo, su esquema operativo y las decisiones adoptadas por el Gobierno nacional, en un contexto en el que el retiro de la compañía de dos importantes aeropuertos patagónicos genera tanto incertidumbre laboral como preocupación por el futuro del servicio de rampa.
Con el 1° de octubre como fecha límite, Río Gallegos y Comodoro Rivadavia se encaminan a un nuevo escenario para la atención en tierra de las aeronaves, mientras persisten las dudas sobre quién asumirá definitivamente la prestación, con qué equipamiento y, fundamentalmente, cuál será el costo que deberán afrontar las empresas aéreas que operen en ambos aeropuertos.
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