El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó este lunes el programa financiero del Gobierno para el período 2026-2027 y aseguró que volver a emitir deuda en los mercados internacionales no constituye una prioridad para afrontar los vencimientos de los próximos meses y del año próximo.
Durante una conferencia de prensa junto al viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, el funcionario explicó que el plan fue diseñado para cubrir los compromisos de deuda en moneda extranjera sin depender necesariamente de nuevas colocaciones en Wall Street.
“Salir a los mercados es una opción más, no un objetivo”, afirmó Caputo al presentar la hoja de ruta financiera del Ejecutivo.
El ministro sostuvo que la estrategia fue elaborada con un criterio “conservador” y contempla distintas alternativas de financiamiento, de modo que el acceso al crédito internacional quede reservado para aquellos momentos en los que las condiciones financieras sean favorables y no como una obligación para cumplir con los pagos.
La presentación del programa financiero buscó transmitir previsibilidad respecto de cómo se afrontarán los compromisos de deuda hasta el final del actual mandato presidencial.
El Gobierno sostiene que el equilibrio fiscal alcanzado, junto con el financiamiento obtenido a través de organismos internacionales y el desarrollo del mercado local de deuda, permiten encarar los próximos vencimientos sin depender obligatoriamente de nuevas emisiones en los mercados internacionales.
Por ese motivo, Caputo insistió en que volver a colocar deuda en el exterior no constituye una necesidad inmediata, sino una alternativa que solo será utilizada si las condiciones financieras resultan convenientes para el país.
El Gobierno sostiene que puede afrontar los vencimientos sin depender de Wall Street
Uno de los principales mensajes de la presentación fue que el Gobierno considera que cuenta con herramientas suficientes para afrontar los vencimientos de deuda previstos para lo que resta de 2026 y durante 2027.
Según explicó Caputo, la administración nacional optó desde el inicio de la gestión por cumplir con todas las obligaciones financieras, pero evitando incrementar el nivel de endeudamiento.
En ese sentido, remarcó que la nueva deuda se emite únicamente para refinanciar el capital de los vencimientos heredados, mientras que los intereses continúan pagándose con el superávit fiscal.
“La mayoría refinancia capital e intereses; nosotros solamente refinanciamos el capital”, señaló el ministro.
Para el Gobierno, esta política permitirá reducir progresivamente la relación entre la deuda pública y el Producto Bruto Interno (PBI), uno de los indicadores que observan los inversores para medir la solvencia de un país.
Caputo explicó que mantener estable el stock de deuda mientras la economía crece hace que ese ratio disminuya con el paso del tiempo.
“Si la deuda es creciente ese ratio aumenta y te vuelve intertemporalmente insolvente. En nuestro caso, el objetivo es que la relación deuda-PBI sea cada vez más baja para ser intertemporalmente solventes”, sostuvo.
Un programa financiero con distintas fuentes de financiamiento
El programa presentado contempla diversas fuentes de recursos para cubrir las necesidades financieras de los próximos dos años.
Entre ellas figuran desembolsos de organismos internacionales, emisiones de bonos en el mercado local, préstamos con garantía de organismos multilaterales, compras de divisas al Banco Central, ingresos por privatizaciones y otras alternativas de financiamiento.
Federico Furiase detalló que para el resto de 2026 las necesidades de financiamiento ascienden a unos USD 19.200 millones, mientras que las fuentes previstas alcanzan aproximadamente USD 22.900 millones.
De acuerdo con esos números, el Gobierno estima disponer de un colchón financiero cercano a los USD 3.700 millones para afrontar los compromisos del año siguiente.
Dentro del esquema también se incluyen préstamos garantizados por organismos internacionales y futuras colocaciones de deuda en el mercado doméstico.
En cuanto a una eventual emisión internacional, Furiase aclaró que el programa no fija un monto específico porque dependerá de la evolución de las condiciones financieras.
“En emisiones internacionales pusimos un guion y no un cero. Es una opción en función de cómo evolucionen el mercado nacional, el internacional y las tasas”, explicó.
Reducir el costo del financiamiento
Otro de los ejes de la exposición estuvo vinculado al costo del endeudamiento.
Caputo aseguró que el objetivo para 2027 será refinanciar los vencimientos a tasas cada vez más bajas, ya que eso disminuye el esfuerzo fiscal futuro.
“Refinanciar a una tasa cada vez más baja es muy importante. Nos estamos financiando al 6% a diez años. Una menor tasa significa un menor esfuerzo fiscal o mayor superávit para seguir bajando impuestos”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que reducir el costo del financiamiento también permitirá disminuir la dependencia histórica que Argentina mantuvo respecto de los mercados financieros internacionales.
El objetivo de alcanzar el grado de inversión
Durante la conferencia, el ministro también planteó una meta de mediano plazo para la economía argentina.
Según indicó, el Gobierno buscará que el país recupere el denominado “investment grade” o grado de inversión hacia el final de un eventual segundo mandato del presidente Javier Milei.
Caputo aclaró que se trata de un objetivo y no de una promesa, aunque afirmó que considera posible alcanzarlo si se mantiene el rumbo económico actual.
De acuerdo con el funcionario, dos de las tres principales calificadoras de riesgo consideran que esa meta es difícil, aunque alcanzable.
Obtener el grado de inversión permitiría a la Argentina acceder a financiamiento internacional con tasas más bajas y plazos más extensos, mejorando las condiciones de acceso al crédito para el Estado y el sector privado.
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