Your browser doesn’t support HTML5 audio
Boca recibió una durísima noticia en la previa del duelo ante Lanús por el Torneo Clausura 2026. Tomás Aranda, una de las alternativas que tenía el equipo, sufrió una fractura de peroné en la pierna derecha durante el entrenamiento de este miércoles en el predio de Ezeiza y deberá ser operado.
El juvenil de 19 años se lesionó mientras realizaba una ronda con sus compañeros durante la entrada en calor. Según informó el periodista Diego Monroig en ESPN F12, Aranda realizó un movimiento en el que los tapones de su botín quedaron trabados en el césped. El pie quedó fijo y, al continuar el cuerpo con el giro, terminó cayendo al suelo con fuertes signos de dolor.
Tras el episodio, el futbolista fue sometido inmediatamente a estudios médicos que confirmaron la fractura del peroné. La buena noticia dentro de la gravedad del cuadro es que la tibia no presenta compromiso.
La lesión representa un duro golpe para Boca, que pierde a uno de sus jugadores revulsivos por lo que resta de la temporada. Rodolfo Arruabarrena deberá ahora rearmar el equipo y buscar alternativas para cubrir la ausencia del juvenil.
Fractura de peroné: qué es la sindesmosis y por qué preocupa en Boca
El diagnóstico tiene una particularidad: la fractura se produjo en la zona de unión entre la tibia y el peroné, una región clave para la estabilidad del tobillo. Allí se encuentra la sindesmosis tibioperonea distal, un complejo de estructuras que mantiene ambos huesos correctamente alineados.
La sindesmosis está formada por diferentes estructuras, entre ellas los ligamentos tibioperoneos anterior y posterior inferiores, el ligamento interóseo y la membrana interósea. Su función es fundamental para que el tobillo pueda soportar movimientos habituales en un futbolista, como correr, frenar, saltar y cambiar de dirección.
El mecanismo de la lesión de Aranda es compatible con este tipo de traumatismos: cuando el pie queda clavado en el césped mientras el cuerpo continúa girando, se genera una importante tensión sobre la zona inferior de la pierna y el tobillo.
Las lesiones de la sindesmosis también son conocidas en traumatología deportiva como esguinces altos de tobillo. A diferencia de los esguinces tradicionales, que suelen afectar los ligamentos externos del tobillo, comprometen las estructuras que mantienen unidos a la tibia y el peroné. Su gravedad depende del daño ligamentario y de la estabilidad de la articulación.
¿Cuándo volverá Tomás Aranda a jugar en Boca?
En el caso del futbolista de Boca, los estudios confirmaron una fractura que requerirá una intervención quirúrgica. Luego de la operación comenzará un proceso que incluirá inmovilización y rehabilitación progresiva.
Los tiempos de recuperación pueden variar según el tipo de fractura, la estabilidad del tobillo, el eventual compromiso de la sindesmosis, la cicatrización ósea y la evolución individual durante la rehabilitación.
En Boca estiman inicialmente que Aranda podría necesitar entre tres y cinco meses para recuperarse, aunque también se contempla un período de hasta seis meses dependiendo de la evolución y del procedimiento quirúrgico que se realice.
Por ese motivo, todavía no existe una fecha definitiva para su regreso a las canchas. Si la recuperación avanza sin complicaciones, el objetivo sería que el juvenil pueda estar nuevamente a disposición durante la pretemporada de enero de 2027.
Así, la fractura de Tomás Aranda se convierte en una muy mala noticia para Boca en plena disputa del Torneo Clausura 2026 y obliga a Arruabarrena a encontrar rápidamente una alternativa para suplir la baja del joven futbolista.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

