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El natatorio “Wenceslao Peisci” fue durante el último fin de semana el punto de encuentro de la natación patagónica con la realización del 27° Torneo Hispanista. La competencia reunió a más de 250 nadadores, con representantes de distintas localidades de la región y una importante presencia del Club Deportivo Hispano Americano.
En una entrevista con LU12 AM680, el entrenador Nicolás Berrueta destacó la magnitud que alcanzó esta edición y consideró que se trató de uno de los torneos con mayor convocatoria en la historia reciente de la institución. “Hubo una gran convocatoria de nadadores, no solo del Hispano, sino de las otras localidades”, señaló.
La competencia contó con la participación de clubes de Punta Arenas, Puerto Natales, Río Grande y de distintas localidades de Santa Cruz, mientras que el Hispano presentó entre 70 y 80 nadadores, desde infantiles hasta juveniles. El certamen también fue transmitido en vivo, una experiencia que permitió ampliar el alcance del evento y mostrar la actividad hacia distintos puntos del país.
Más allá de la cantidad de participantes, el torneo tuvo un atractivo adicional para los jóvenes deportistas: también funcionó como instancia selectiva vinculada a los Juegos de la Araucanía. Por ese motivo, las marcas y los desempeños individuales adquirieron un valor especial para aquellos nadadores que buscan integrar los seleccionados provinciales.

Para Nicolás Vera, además, la competencia significó su primera experiencia en un Hispanista. El joven se incorporó al pre-equipo a comienzos de marzo, aunque su vínculo con el club comenzó varios años antes, cuando aprendió a nadar en el Hispano alrededor de los nueve años. Su especialidad pasa por los estilos crol y pecho, además de desenvolverse en mariposa y espalda, aunque durante el fin de semana su mejor actuación fue en crol.
El torneo también tuvo una dimensión emocional para una parte de la delegación. Para Lucía Pera, que comenzó a nadar a los cinco años y pasó prácticamente toda su infancia en el club, fue su último Hispanista antes de iniciar una nueva etapa vinculada a los estudios.
“Yo ya me voy”, contó durante la entrevista, todavía atravesada por la ansiedad y la nostalgia de una competencia que marcó el cierre de un ciclo. Varios integrantes de su misma promoción también terminan el secundario y emprenden nuevos caminos, por lo que la despedida estuvo cargada de emociones. “Éramos varios de la misma promoción y nos estamos yendo todos”, expresó.

Sin embargo, la despedida no significa necesariamente un alejamiento definitivo de la natación. Lucía todavía no tiene definido dónde continuará sus estudios, pero aseguró que su intención es no abandonar el deporte y regresar al club para acompañar alguna competencia.
Ese deseo de continuidad representa, en buena medida, uno de los objetivos que Berrueta plantea desde su función como entrenador. Para él, la formación no se limita a conseguir medallas o mejorar marcas. La natación también busca transmitir disciplina, buenos hábitos, constancia y compromiso, valores que pueden acompañar a los deportistas más allá de su etapa competitiva.
“Más allá de que sigan representando al club o no, que sigan involucrados en la natación, para mí es un orgullo”, sostuvo el entrenador.
Berrueta conoce de cerca ese proceso. Antes de convertirse en entrenador, también fue nadador del Hispano y participó de los primeros Torneos Hispanistas. Por eso, aseguró que observar la dimensión que alcanzó actualmente la competencia resulta especialmente gratificante.
También valoró el crecimiento del nivel de los natatorios del interior provincial, algo que, según explicó, genera una competencia que beneficia a todos y obliga a seguir mejorando.

En ese recorrido aparece otro de los aspectos que el entrenador considera distintivos de la institución: el sentido de pertenencia. Después de haber nadado y trabajado en otros clubes, Berrueta sostuvo que no son muchas las instituciones que generan un vínculo similar al que existe en el Hispano.
Ese sentimiento quedó sintetizado en una respuesta durante la entrevista. Al ser consultado sobre quién había levantado el trofeo conseguido durante el torneo, la respuesta fue: “Toda la institución”.
La intensa agenda del fin de semana, con cuatro jornadas que comenzaron el viernes y se extendieron hasta el domingo, fue el resultado de un trabajo que había comenzado mucho antes de que los nadadores se lanzaran a la pileta. Dirigentes, profesores y familias también tuvieron un rol fundamental en la organización y el desarrollo del certamen.
Ahora, la actividad continúa. El próximo compromiso del circuito provincial será el 26 de septiembre en Gobernador Gregores, mientras que hacia fin de año habrá otra fecha en Piedra Buena. Además, uno de los nadadores del club integra la selección provincial que participará de los Juegos Evita en Mar del Plata, mientras que Circuito Patagónico Austral tendrá una nueva jornada en Ushuaia durante octubre.
El 27° Hispanista dejó entonces mucho más que resultados deportivos. Para el Hispano significó otra demostración de crecimiento y convocatoria; para los más jóvenes, una experiencia que suma al proceso de formación; y para quienes comienzan a cerrar una etapa, como Lucía, la posibilidad de despedirse de la pileta que los acompañó durante buena parte de su vida.
“Fue un camino muy lindo de recorrer”, resumió Lucía al momento de despedirse. Una frase que también puede sintetizar lo que significa para muchos nadadores crecer dentro del Hispano: competir, aprender, formar vínculos y, aun cuando llegue el momento de partir, mantener vivo el sentido de pertenencia.
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