Your browser doesn’t support HTML5 audio
Este jueves se retomó el debate de valoración de pruebas en Río Gallegos, por el hundimiento del ARA San Juan. Tal como lo había adelantado La Opinión Austral, en su cobertura exclusiva de ya doce jornadas, en horas de la tarde se realizó la ampliación de indagatoria de Claudio Villamide, uno de los acusados de ser responsable de la tragedia que se cargó la vida de 44 héroes.
La doceava jornada del juicio comenzó pasadas las nueve de la mañana en las instalaciones del Tribunal Oral Federal de Río Gallegos, con la presencia del tribunal conformado por Mario Reynaldi, Luis Giménez y Enrique Baronetto.
Tal como se pudo ver en la transmisión oficial replicada en laopinionaustral.com.ar, el debate comenzó con el testimonio de Noelia Díaz, viuda del cabo principal Hugo Dante César Aramayo.
El testimonio de la mujer fue esencial para la causa ya que, tal como había adelantado este diario, fue una de las que aportó material para entender el contexto y el estado del ARA San Juan. Por ejemplo, la recuperación de un chat con su pareja en la que él le comentaba que habían tenido complicaciones en uno de los viajes previos a la tragedia.
Humberto Vilte, suboficial primero que todavía está en actividad, quien comentó que comentó que, ena de las navegaciones, sus compañeros le contaron que hubo un ingreso de agua por la ventilación, que está arriba de las máquinas de popa.
Sobre la última navegación, Vilte explicó que no tuvieron inconvenientes, pero antes de llegar a Ushuaia, escucharon tres golpes fuertes y que cuando examinaron al buque pudieron saber que “se había desprendido un capuchón” indicó ante el tribunal.
Uno de los momentos más esperados fue la ampliación de indagatoria de Claudio Villamide. La misma había sido solicitada por la defensa tras la declaración del contralmirante Eduardo Pérez Bacchi, donde, según la defensa, hubo algunas “inexactitudes” sobre cuestiones técnicas del submarino.
Villamide fundamentó la ampliación en la necesidad de corregir lo que consideraba “imprecisiones” dentro del informe de la Inspección General de la Armada (IGA) de 2017. “Ese informe no refleja la realidad operativa del submarino al momento de su desaparición”, describiéndolo como una “fotografía que está un poco atrasada y no representa la película octubre del 2017”
El acusado sostuvo que la falta de especialistas submarinistas en la comisión inspectora llevó a interpretaciones erróneas sobre el estado del buque y agregó que “es mentira que el submarino contara con equipos obsoletos” con contundencia y que el 25 de octubre de 2017, la unidad “zarpó con el nuevo modelo de radiobalizas“, cumpliendo con la normativa internacional Cospas-Sarsat.
“El tronco de embarque de torpedo del submarino San Juan se encontraba en buen estado de materia nuestro personal estaba equipado y eso se vio en viajes anteriores”. Pasadas las 7 de la tarde, la indagatoria concluyó y en la jornada del viernes se retomará con más testimonios.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

