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El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, protagonizó este viernes un gesto de respaldo al reclamo argentino sobre las Islas Malvinas al exhibir una remera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas” durante una caravana de campaña en Río de Janeiro.

La actividad se realizó a dos días de las elecciones presidenciales de Brasil, en las que Lula buscará renovar su mandato frente a sus principales rivales, entre ellos Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato respaldado por el sector político del exmandatario.

La caravana se extendió durante aproximadamente una hora y media y fue transmitida a través de las redes sociales de Lula. El mandatario recorrió las calles de Río de Janeiro a bordo de una camioneta, acompañado por miles de simpatizantes.

Cuando había transcurrido poco más de una hora de la movilización, Lula recibió varios objetos arrojados por personas ubicadas a los costados del recorrido. Entre ellos había una camiseta negra con letras blancas que reproducía la consigna “Las Malvinas son argentinas”, con una tipografía similar a la utilizada en la emblemática bandera que los jugadores de la Selección argentina exhibieron tras vencer a Inglaterra en el Mundial.

Al advertir el mensaje, Lula sonrió y levantó la camiseta durante varios segundos para mostrarla a los asistentes. La escena fue registrada por las cámaras que seguían la caravana y rápidamente comenzó a circular en redes sociales y medios de comunicación de Argentina y Brasil.

Lula da Silva, candidato a la reelección presidencial por el Partido de los Trabajadores (PT), agitó una bandera brasileña en el mitin de campaña en Río de Janeiro, Brasil, este 2 de octubre de 2026. (Foto: Pilar Olivares/REUTERS)

Los candidatos al Senado Benedita da Silva y Pedro Paulo que se encontraban junto a Da Silva celebraron el gesto del mandatario.

El respaldo de Brasil al reclamo argentino por Malvinas

La manifestación de Lula se produjo en un contexto de renovada tensión diplomática entre Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas. En las últimas semanas, el gobierno de Javier Milei profundizó sus cuestionamientos a la explotación de recursos naturales en el archipiélago y promovió iniciativas en distintos ámbitos internacionales para objetar proyectos vinculados con el desarrollo hidrocarburífero en la zona.

El Reino Unido, por su parte, rechazó los planteos argentinos y mantiene su posición de que las islas constituyen un territorio británico de ultramar. Londres también sostiene el principio de autodeterminación de los habitantes de las islas.

La imagen de Lula con la camiseta se conoció pocas semanas después de que Brasil reafirmara oficialmente su respaldo a la posición argentina sobre la soberanía de las Malvinas.

Durante la celebración del 204° aniversario de la Independencia de Brasil en Buenos Aires, el encargado de Negocios de la embajada brasileña, Eduardo Uziel, sostuvo que el respaldo de su país a la soberanía argentina sobre las islas “se mantuvo invariable desde 1833” y lo definió como una “política de Estado siempre por convicción”.

En ese mismo discurso, Uziel destacó además la continuidad de los vínculos entre ambos países pese a las diferencias políticas entre Lula y Milei. “Tenemos una amistad de más de 200 años, más fuerte que cualquier mezquindad o temporaria miopía”, afirmó ante representantes políticos, diplomáticos y empresariales.

La postura brasileña sobre Malvinas se mantiene así dentro de una relación bilateral atravesada por diferencias ideológicas entre los gobiernos de Lula y Milei. A pesar de esas diferencias, Brasilia y Buenos Aires han procurado conservar los canales institucionales y comerciales.

A comienzos de septiembre, una delegación multipartidaria de legisladores argentinos viajó a Brasilia para impulsar una agenda de diplomacia parlamentaria destinada a preservar el vínculo bilateral. Los encuentros incluyeron reuniones con el canciller brasileño, Mauro Vieira, el asesor presidencial Celso Amorim y otras autoridades del gobierno de Lula, aunque no se tradujeron en acuerdos concretos para recomponer la relación política entre ambos gobiernos.

Lula cerró su campaña en Río y prepara el último acto en San Pablo

La caravana de este viernes fue uno de los últimos actos de Lula antes de las elecciones presidenciales de Brasil. El mandatario eligió para el recorrido el barrio de Cinelandia, escenario de multitudinarias manifestaciones contra la dictadura militar durante la década de 1980.

Durante su discurso, Lula sostuvo que la elección no se reduce a una disputa personal y vinculó la campaña con la defensa de las instituciones democráticas.

“Lo que está en juego no es la victoria de un hombre, sino de una idea: la democracia”, afirmó el presidente desde el camión utilizado durante la movilización.

La declaración se produjo en referencia al proceso judicial que derivó en la condena del expresidente Jair Bolsonaro a 27 años de prisión por su participación en una trama vinculada al intento de golpe de Estado. Bolsonaro solicitó esta semana la anulación de esa condena.

El cierre de campaña de Lula continuará el sábado en la Avenida Paulista, en San Pablo, en la antesala de las elecciones presidenciales.

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