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Al cumplirse cuatro años del intento de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner, su hijo y diputado nacional, Máximo Kirchner, recordó aquel episodio y realizó un repaso de los días previos al ataque ocurrido el 1 de septiembre de 2022, cuando Fernando Sabag Montiel intentó dispararle a la entonces vicepresidenta frente a su domicilio, en el barrio porteño de Recoleta.

Durante su intervención, Máximo Kirchner también agradeció a los partidos políticos que acompañaron y firmaron un documento en repudio al atentado, antes de reconstruir el contexto político y social que, según consideró, precedió al intento de asesinato.

El arma de Sabag Montiel apuntando a la cabeza de Cristina Fernández de Kirchner.

El legislador recordó que Cristina regresaba del Senado de la Nación hacia su vivienda luego de haber mantenido una reunión vinculada con el desarrollo energético del país. “Cristina venía desde el Senado de la Nación a su casa. Venía de haber recibido a la gente de Petronas por Vaca Muerta y el gas licuado, trabajando para hacer crecer su país”, señaló.

En ese sentido, destacó que se trataba de gestiones cuyos resultados, a su entender, excedían los períodos de gobierno y puso como ejemplo la recuperación de YPF y Vaca Muerta para el desarrollo energético nacional.

El clima previo al atentado

Máximo Kirchner centró buena parte de su recuerdo en el escenario que se vivía en las inmediaciones del domicilio de Cristina, ubicado en las calles Juncal y Uruguay, donde durante aquellos días se habían producido concentraciones y protestas. “Veníamos de muchísimos días de un hostigamiento permanente, constante sobre su figura”, afirmó.

Brenda Uliarte recibió 8 años de cárcel, mientras que Sabag Montiel 14, porque se unificaron dos penas.

También hizo referencia al episodio ocurrido con las vallas colocadas en las inmediaciones de la vivienda de la entonces vicepresidenta, que fueron retiradas posteriormente por manifestantes.

Empezaban a generar el contexto para que cuando se decidiera empezar a ejercer la violencia física”.
MÁXIMO KIRCHNER

“Veníamos de episodios tan irracionales como esa puesta de vallas esa mañana, que por la tarde la gente muy amablemente las retiró”, recordó.

El diputado también apuntó contra el tratamiento que, según su mirada, recibió Cristina Fernández de Kirchner desde determinados sectores políticos, medios de comunicación y desde el Poder Judicial, en el marco del juicio por la denominada Causa Vialidad.

“Su figura, la figura de la compañera Cristina, había sido tratada por muchos medios de comunicación y por el fiscal Luciani, y por gran parte de una mafia enquistada en el Poder Judicial”, sostuvo.

“Nada llamara la atención”

En su reconstrucción, Máximo Kirchner planteó que ese contexto contribuyó a instalar una fuerte violencia discursiva alrededor de la figura de su madre y que, de ese modo, se generaron condiciones para que un eventual ataque físico pudiera ser naturalizado.

Empezaban a generar el contexto para que cuando se decidiera empezar a ejercer la violencia física, la supresión de su figura, nada llamara la atención e incluso muchos festejaran”, expresó.

La tapa de La Opinión Austral del 2 de septiembre del 2022.

El diputado también recordó las primeras discusiones que surgieron luego del intento de magnicidio, cuando algunos sectores pusieron en duda que el arma utilizada por Sabag Montiel hubiera sido efectivamente una pistola. “Recuerdo porque yo los escuché a través de la televisión diciendo que no había sido un arma. Que era un objeto brilloso, chiquitito”, señaló.

Finalmente, destacó que las imágenes del ataque permitieron dimensionar la gravedad de lo ocurrido. “Finalmente las imágenes aparecieron y las argentinas y argentinos pudieron asistir al oprobio que significa un atentado de esa magnitud para una nación. La nuestra o cualquiera”, concluyó.

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