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A dos meses de la visita del papa León XIV a la Argentina, el reconocido orfebre Juan Carlos Pallarols continúa trabajando en una pieza única que será entregada al Pontífice durante su llegada al país. El cáliz, elaborado artesanalmente y con la participación de personas de distintos puntos de la Argentina, busca convertirse en un símbolo de paz, memoria y unidad.

A sus 83 años, Pallarols conoce de cerca la importancia de las piezas que salen de su taller. Desde niño acompañó a su padre en el oficio de la orfebrería y, con el paso de las décadas, se convirtió en uno de los artesanos más reconocidos del país. Entre sus trabajos se encuentran 14 bastones presidenciales, además de numerosas piezas vinculadas con acontecimientos históricos y religiosos.

Esta vez, el desafío tiene un significado especial. El orfebre lleva 14 meses trabajando en el cáliz que recibirá León XIV durante su visita a la Argentina, prevista para noviembre. Y decidió comenzar la obra mucho antes de recibir un pedido oficial desde Roma.

Cáliz y patena realizados por Juan Carlos Pallarols. Crédito: Julieta Villar/EWTN News.

“Yo no espero el pedido de Roma para empezar el cáliz, un año antes empiezo a trabajar para que todos los argentinos puedan formar parte”, explicó Pallarols en diálogo con el medio Info del Estero.

La obra todavía no está terminada, porque la intención del artista es que continúe recorriendo el país y que más personas puedan intervenir sobre el metal con pequeños golpes de cincel. De esta manera, el cáliz no será solamente una pieza de orfebrería religiosa, sino también una construcción colectiva que reunirá las huellas de argentinos de diferentes provincias.

Pallarols trabajando en las primeras etapas de elaboración.

 

Un cáliz para León XIV hecho con material vinculado a la guerra de Malvinas

Uno de los elementos que vuelve particularmente significativa a la pieza es el material utilizado para su elaboración. Pallarols decidió combinar plata pura con elementos que tuvieron un destino relacionado con la fabricación de armas utilizadas durante la guerra de Malvinas y otros conflictos bélicos.

El significado buscado es claro: transformar materiales que alguna vez estuvieron asociados con la guerra, la destrucción y el enfrentamiento en un objeto destinado a la celebración de la fe y al mensaje de paz.

El cáliz fue laminado y forjado artesanalmente, siguiendo un estilo barroco y la tradición de la orfebrería religiosa. Sin embargo, todavía restan algunos detalles para finalizarlo.

La base de la pieza recorre distintos puntos del país para sumar la intervención de argentinos de diferentes regiones, incluida la Antártida.

“Ahora solo falta engarzarle unos diamantes que me donaron, hacer un repaso general, ajustarlo bien y terminar de ponerle el bajo pie”, explicó Pallarols.

Precisamente, el bajo pie continúa recorriendo diferentes lugares del país. El orfebre ya pasó por provincias como Corrientes, Chaco y Santa Fe, además de distintas localidades del sur argentino. Su compañero Estanislao continúa con la tarea de llevar la pieza a nuevos destinos para que más personas puedan dejar su marca.

Una mujer interviene la base del cáliz en la Antártida

Miles de manos y un mensaje de paz antes de la llegada del Papa

La participación colectiva es uno de los aspectos centrales del proyecto. Para Pallarols, cada persona que interviene en la pieza deja algo de sí misma y convierte al cáliz en una suerte de mapa humano de la Argentina.

El contexto internacional también profundiza el sentido que el orfebre quiere darle a la obra. En medio de distintos conflictos y guerras, Pallarols insiste en la necesidad de recuperar un mensaje de paz.

“Tal cual está el mundo tenemos que luchar con la prédica, con el ejemplo, necesitamos que la gente rece mucho por la paz”, sostuvo.

En ese sentido, recordó la tradición de la Iglesia Católica de convocar a la oración por la paz y destacó la fuerza de las plegarias comunitarias.

La pieza religiosa combina un trabajo artesanal de estilo barroco con materiales vinculados a la historia y la memoria de la Argentina.

El vínculo de Pallarols con la Iglesia también tiene una larga historia. Entre sus trabajos se encuentra el cáliz de primera misa del actual arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, a quien conoce desde sus primeros años como sacerdote.

Cuando finalmente llegue el momento de entregar el cáliz a León XIV, Pallarols espera que la pieza esté acompañada por un libro que reúna las firmas, dedicatorias y buenos deseos de todas las personas que participaron de su elaboración y de quienes pasaron por su taller, entre ellas, Slash, mítico guitarrista de Guns N’ Roses.

“Con mucha emoción, mucho sentimiento, es una autoridad moral. Con 83 años es el décimo Papa que conozco, es un orgullo”, expresó el orfebre al referirse a la llegada del Pontífice.

Pallarols ya piensa en el bastón presidencial de 2027

Mientras avanza con el cáliz destinado a León XIV, Pallarols ya tiene la mirada puesta en otro de los grandes símbolos de la historia institucional argentina: el bastón presidencial.

El orfebre explicó que la pieza comienza a trabajarse un año antes de cada cambio de mando. “Vamos a comenzar a trabajar desde el 10 de diciembre y durante todo el año que viene, porque también queremos que recorra la Argentina, celebrando la democracia en la que vivimos”, detalló.

Su relación con el bastón presidencial comenzó varias décadas atrás. El primero que realizó fue el destinado al presidente Arturo Illia. Luego de la muerte de su padre, Pallarols continuó con la tradición y comenzó a trabajar también para la Presidencia durante el gobierno de Raúl Alfonsín.

En 2023, durante la asunción de Javier Milei, surgieron diferencias en torno al diseño de la pieza. En particular, se había planteado la posibilidad de incorporar pequeñas figuras de perros al bastón. Pallarols explicó que, al encontrarse la obra terminada, cualquier modificación debía atravesar el procedimiento correspondiente en el Congreso. Aunque durante su asunción el presidente decidió usar el diseño creado por los orfebres Hugo y César Pontoriero; finalmente el bastón que había forjado llegó a manos del actual presidente.

Así, mientras prepara una pieza religiosa que será entregada al papa León XIV, el orfebre argentino continúa ligado a algunos de los acontecimientos y símbolos más importantes de la vida nacional.

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