Durante la tarde del jueves, Alison Gruich, una niña de tan solo 10 años, fue hallada con graves heridas en el acceso a una chacra próxima a su casa, en un establecimiento ubicado la zona del Cuartel I del partido de Bolívar. Posteriormente se determinó que había sido atacada por una jauría.
La niña había ido a buscar leche a un tambo, un encargo que su madre, Silvina Lagrecca, le realizaba a menudo. Sin embargo, en esa oportunidad, la pequeña demoraba más de lo habitual en su regreso a casa.
Preocupados, sus padres fueron a la finca donde funciona el tambo, explicándole la situación al matrimonio encargado del emprendimiento lechero. Fue en ese entonces cuando comenzó la desesperada búsqueda de Alison, quien fue hallada a escasos metros del lugar con signos de desgarramiento en varias partes del cuerpo.
Se determinó que la niña había sido atacada por una jauría.
Jordan Gruich, padre de la criatura, dialogó con Crónica y contó cómo fue el momento en el que encontraron a Alison.
“Alcanza a levantar la mano y me dice: ‘Papá, acá estoy’. Estaba tirada en el pasto. Cuando la vi toda ensangrentada, le digo: ¿Qué te pasó? ¿Te chocaron? Cuando la levanto, estaba mordida por todos lados. Estaba prácticamente desmayada”, explicó el hombre.
El pequeño tambo donde fue atacada la niña. FOTO: GENTILEZA OSCAR BISSIO/INFOBIS
Alison fue inicialmente hospitalizada en el centro de salud local, donde fue intervenida quirúrgicamente, para luego, tal como anticipó La Opinión Austral, ser derivada al Garrahan, de la Ciudad de Buenos Aires, por su grave cuadro de salud.
Gruich explicó la critica situación “Estamos hechos pedazos. Mi pareja está con ella adentro (del hospital). Apenas le da la mano a mi señora. Le levanta un pulgar”.
Según el padre de la víctima, los médicos del Garrahan indicaron que “la zona pulmonar no está comprometida, pero van a analizar el cerebro”. También contó que los profesionales le practicarán una “una cirugía reconstructiva”, en las próximas horas.
“Van a arrancar de cero. Aunque los médicos me dijeron que, en el hospital de Bolívar, habían hecho un excelente trabajo. Las cosidas, los puntos fueron excelentes”, explicó.
Añadió que los perros que atacaron a su hija fueron “muchos” y aseguró que los esos animales pertenecen a quienes están a cargo de la chacra. “No eran callejeros”, enfatizó.
“Esos perros siempre fueron violentos. Cada tanto mataban a un animal de chacra”, concluyó Gruich.
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