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Pedro Grippo guardará para siempre el 2 de agosto de 2026. En el circuito San Juan Villicum, escenario de la séptima fecha del Turismo Nacional Clase 2, el piloto santacruceño consiguió la primera victoria de su trayectoria en la categoría y coronó un fin de semana perfecto que difícilmente olvidará.
A bordo del Toyota atendido por GR Competición y con la motorización de Rubén Guerini, el calafateño supo capitalizar una carrera intensa para subir por primera vez a lo más alto del podio. Detrás de él finalizaron Maximiliano Bestani y Exequiel Bastidas, completando una jornada que tuvo emociones de principio a fin.
La competencia cambió de rumbo en la séptima vuelta. Hasta ese momento, Santino Balerini dominaba con autoridad y parecía encaminarse hacia el triunfo. Sin embargo, un despiste lo dejó fuera de carrera y abrió una oportunidad que Grippo no desaprovechó. A partir de allí tomó el liderazgo y mostró toda su madurez para sostener la posición frente a la presión de sus perseguidores.

Lejos de conformarse con heredar la punta, el piloto administró el ritmo, realizó un relanzamiento impecable y construyó una diferencia que le permitió controlar la carrera hasta la bandera a cuadros.
“Fue un fin de semana soñado. Nos llevamos todo. Estoy muy agradecido con los mecánicos, los motoristas, los sponsors y toda la gente que nos acompaña. Cada uno aporta su granito de arena para que podamos lograr estas cosas”, expresó apenas descendió del auto, todavía emocionado por una conquista largamente esperada.
Grippo reconoció que los primeros giros no fueron sencillos. “Veníamos bien en ritmo. Él tenía un poco más en las rectas y yo estaba complicado con los frenos en algunos sectores. Después del despiste hice un buen relanzamiento, traté de sacar diferencia y me dediqué a clasificar todas las vueltas”, explicó.
La emoción del piloto fue creciendo con el paso de los minutos. Para quien representa a Santa Cruz en una de las categorías más competitivas del automovilismo argentino, el triunfo tuvo un significado especial.
“Esto significa amor, familia, pasión, esfuerzo y dedicación. No tienen idea de todo lo que hacemos para estar acá. Que alguna vez se vea recompensado de esta manera es muy gratificante”, aseguró.
La victoria adquiere aún más valor si se tiene en cuenta el camino recorrido. Tras mostrar un crecimiento sostenido durante la temporada y conseguir resultados alentadores en fechas anteriores, Grippo encontró en San Juan la recompensa a años de trabajo, perseverancia y sacrificio dentro de una categoría donde cada detalle marca la diferencia.
Detrás del podio se ubicaron Francisco Coltrinari, Andrés Calderón, Braian Reinoso, Tomás Vitar, Juan Ignacio Canela, Martín Blasig y Thiago Ferrari, completando los diez primeros lugares de la final.
En tanto, el campeonato continúa sumamente apretado. Tomás Vitar y Francisco Coltrinari comparten la punta con 201 puntos, mientras que Bastidas se mantiene expectante con 198 unidades.
Con la confianza renovada y el impulso de haber alcanzado su primer gran festejo en la Clase 2, Pedro Grippo ya apunta a la próxima fecha del Turismo Nacional, que se disputará los días 29 y 30 de agosto en Oberá, Misiones. Pero antes de pensar en lo que viene, el piloto de El Calafate tiene motivos de sobra para disfrutar una victoria que quedará grabada en su historia deportiva.
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