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Lo que comenzó como una decisión de fe terminó convirtiéndose en una pesadilla. A los 18 años, Silvia Albarenque ingresó a un convento de Nogoyá para consagrar su vida a Dios. Allí permanecería durante 14 años, sometida a un régimen de encierro y castigos físicos y psicológicos, hasta conseguir escapar. Su historia es la que inspira “Cautiva”, la nueva ficción de TNT que estrenó este viernes 18 y lleva a la pantalla uno de los casos judiciales más impactantes ocurridos en un convento de clausura de la Argentina.

Dirigida por Paula Hernández y Jazmín Stuart, la miniserie de seis episodios se adentra en el universo cerrado de una comunidad religiosa y en las relaciones de poder que se construyen puertas adentro. La trama sigue a Clara, interpretada por Carolina Kopelioff, una joven que llega al convento convencida de haber encontrado allí el camino para cumplir su vocación. Lorena Vega interpreta a Cecilia, la madre superiora, mientras que el elenco se completa con Rita Cortese y Julieta Zylberberg.

Con guion de Pablo Lago, Paula Hernández y Leonel D’Agostino, “Cautiva” combina elementos del drama y el thriller psicológico para explorar el sometimiento, el abuso de autoridad y la lucha por recuperar la libertad. La ficción no busca reproducir de manera literal el expediente judicial, sino tomar aquel episodio como punto de partida para construir una historia sobre el poder y sus límites dentro de una institución religiosa.

La ficción recrea desde el thriller psicológico un caso real ocurrido en un convento de Entre Ríos.

El caso que dio origen a la serie salió a la luz en 2016, cuando una investigación periodística expuso las denuncias de exreligiosas sobre las condiciones de vida en el Monasterio de la Preciosísima Sangre y Nuestra Señora del Carmen, en Nogoyá. El posterior allanamiento y la investigación judicial permitieron conocer una serie de prácticas y situaciones que derivaron en una causa por privación ilegítima de la libertad, violencia y amenazas contra dos religiosas.

El caso real de las monjas de Nogoyá

El caso que inspiró “Cautiva” involucró a las excarmelitas Silvia Albarenque y Roxana Peña, además de Luisa Esther Toledo, quien había sido superiora del monasterio y era conocida dentro de la congregación como María Isabel.

Albarenque ingresó al convento en 1999, cuando tenía 18 años, después de trasladarse desde María Grande para estudiar Psicología en Paraná. Tras cursar el primer cuatrimestre, decidió consagrar su vida a Dios y entró a la Orden de las Carmelitas Descalzas.

Según las denuncias que posteriormente llegaron a la Justicia, dentro del monasterio las religiosas estaban sometidas a distintos castigos físicos y psicológicos. Entre las prácticas denunciadas figuraban azotes con látigos, ayunos prolongados, mordazas y el uso de cilicios, elementos con púas utilizados sobre el cuerpo.

El Monasterio de las Carmelitas Descalzas de Nogoyá, Entre Ríos, donde ocurrió el caso

La causa tomó conocimiento público en agosto de 2016, después de una investigación periodística de Daniel Enz titulada “El convento del sufrimiento”, que expuso los testimonios de exreligiosas sobre las condiciones de vida dentro del monasterio.

A partir de esa investigación, el fiscal Federico Uriburu ordenó un allanamiento. Durante el operativo, realizado de madrugada, efectivos policiales y funcionarios judiciales ingresaron al lugar y secuestraron distintos elementos relacionados con las denuncias, entre ellos látigos y cilicios.

La investigación judicial se concentró especialmente en las situaciones de Albarenque y Peña. De acuerdo con lo establecido en la causa, ambas habían sido privadas ilegítimamente de su libertad mediante violencia y amenazas.

Qué pasó con Luisa Toledo y cómo llega la historia a “Cautiva”

En septiembre de 2016, Luisa Toledo fue imputada y apartada de su función como superiora del monasterio. El caso también abrió un debate sobre los límites entre las prácticas propias de una comunidad religiosa de clausura y aquellas conductas que podían constituir delitos.

En julio de 2019, el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay condenó a Toledo a tres años de prisión efectiva por dos hechos de privación ilegítima de la libertad, agravados por el uso de violencia y amenazas y por la duración de los hechos.

La sentencia quedó firme en agosto de 2021, cuando la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos rechazó el recurso extraordinario federal presentado por la defensa. Posteriormente, Toledo fue trasladada a la Unidad Penal N.º 6 de Paraná para comenzar a cumplir la pena y, en septiembre de 2022, obtuvo la libertad condicional.

La historia de “Cautiva” parte de ese episodio, pero construye una trama de ficción alrededor de sus protagonistas. Carolina Kopelioff interpreta a Clara, la joven que queda atrapada durante años dentro del convento, mientras que Lorena Vega interpreta a Cecilia, la madre superiora.

El guion está a cargo de Pablo Lago, Paula Hernández y Leonel D’Agostino y combina el encierro, la violencia y las relaciones de poder con el recorrido de una mujer que intenta recuperar su libertad.

La serie pone el foco en una pregunta central: qué sucede cuando alguien ingresa voluntariamente a una comunidad religiosa, pero con el paso del tiempo pierde la posibilidad de decidir libremente cuándo abandonarla. Desde ese eje, “Cautiva” transforma el caso de las monjas de Nogoyá en una ficción sobre el sometimiento, la supervivencia y la recuperación de la libertad.

La miniserie se estrenó en TNT, con un episodio semanal, y sus seis capítulos también están disponibles completos en Flow.

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