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El secretario general de la UOM, Abel Furláncalificó la reforma laboral impulsada por Javier Milei como “una mentira hecha a la medida de las multinacionales”.

Desde el sector industrial advierten que las medidas podrían acelerar cierres de fábricas, pérdida de empleos y afectar a las pequeñas y medianas empresas.

En un análisis pormenorizado, el referente gremial aseguró que la reforma “no tiene nada para los trabajadores ni para las PYMES”, y que “las grandes empresas ya están despidiendo antes incluso de que la ley exista”.

En lo que respecta al régimen promocional de Tierra del Fuego, el dirigente advirtió que casi el 30% de los puestos de trabajo podrían estar en riesgo, anticipando una desindustrialización acelerada por la apertura importadora y la falta de políticas industriales.

El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, en un masivo acto en Río Grande.
FOTO: MINUTO FUEGUINO

Empleo y salarios

Según Furlán, la combinación de importaciones masivas con salarios reales en caída destruye el “círculo virtuoso” de la economía: sin salario digno no hay mercado interno que sostenga la producción local. Además, muchos trabajadores podrían migrar hacia empleos informales o plataformas, alertó el dirigente.

El líder sindical enfatizó que las PYMES no buscan flexibilización laboral, sino políticas industriales que regulen el comercio exterior y reduzcan el costo de insumos, garantizando la supervivencia de la producción nacional.

El proyecto impulsado por el Gobierno libertario propone modificaciones a convenios colectivos, régimen de indemnizaciones, condiciones de trabajo y regulación del trabajo independiente, buscando lo que denominan “modernización laboral”.

Para los sindicatos y expertos, estas medidas implican una reducción de derechos: menor poder de negociación colectiva, precarización laboral y eliminación de garantías mínimas.

En el caso de la UOM y otros actores del sector industrial, el problema central no es solo cómo se regula el trabajo, sino la ausencia de un plan productivo coherente que asegure empleo y producción local.

En el Congreso de la Nación se viene el debate sobre al reforma laboral.

Desindustrialización

La reacción de la entidad sindical que lidera Furlán refleja no solo la defensa de los derechos laborales, sino también la preocupación por la posible destrucción del aparato productivo nacional. Los gremios advierten que la reforma, tal como está planteada, podría ser una herramienta de desindustrialización y empobrecimiento laboral, dejando a los trabajadores y a las PYMES en una situación crítica.

“La modernización laboral sin un plan industrial de fondo no garantiza ni empleo ni desarrollo sostenible”, concluyó Furlán, reafirmando el reclamo histórico de la industria argentina por políticas que integren producción, empleo y protección social.

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