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Un insólito episodio tuvo lugar este sábado 11 de abril en la provincia de Jujuy, cuando el futbolista Emiliano Jesús Endrizzi, jugador de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, fue detenido tras gritar “bomba” dentro de un avión que estaba a punto de despegar.

La situación se produjo cuando el plantel se preparaba para viajar a Buenos Aires para enfrentar a Agropecuario Argentino por la Primera Nacional. La “broma” del mediocampista activó de inmediato los protocolos de seguridad, generando pánico entre los pasajeros.

Como consecuencia, se evacuó completamente la aeronave y se desplegó un importante operativo con efectivos policiales y personal especializado. El Aeropuerto Internacional Gobernador Horacio Guzmán debió cerrar temporalmente y se cancelaron los vuelos programados.

El procedimiento incluyó la intervención del Grupo Especial de Control de Explosivos, que descartó la presencia de cualquier artefacto tanto en la aeronave como en los equipajes.

Sin embargo, el operativo generó importantes demoras y cancelaciones que afectaron a más de 1.200 pasajeros, según informó la aerolínea.

En medio del procedimiento, Endrizzi fue reducido y retirado esposado frente a los ocupantes del vuelo. Tras un exhaustivo control, las autoridades confirmaron que no había ningún artefacto explosivo.

El comunicado oficial del club tras el escándalo

Tras lo sucedido, Gimnasia y Esgrima de Jujuy emitió un comunicado oficial en el que explicó el contexto del hecho y marcó distancia institucional.

“El Club Gimnasia y Esgrima de Jujuy informa que, en ocasión del vuelo de la empresa Flybondi que debía trasladar al plantel profesional a la Ciudad de Buenos Aires, se activó el protocolo de seguridad aeroportuaria ante una situación ocurrida en el interior de la aeronave”, señalaron.

Además, confirmaron que el caso ya está en manos de la justicia: “Actualmente, la situación se encuentra bajo la órbita de la justicia federal, a efectos de esclarecer lo sucedido”.

La institución también fue contundente al deslindar responsabilidades: “El Club deja expresamente aclarado que, de confirmarse, se trataría de una manifestación de carácter estrictamente individual, ajena a los valores y a la conducta que promueve la institución”.

Asimismo, remarcaron su disposición a colaborar con la investigación: “El Club manifiesta su total disposición a colaborar con las autoridades para el pronto esclarecimiento de los hechos, y se mantiene a la espera de las decisiones que se adopten”.

Mientras avanza la investigación, el episodio podría derivar en sanciones penales para el futbolista, ya que este tipo de acciones encuadra dentro del delito de intimidación pública. En paralelo, también se esperan posibles consecuencias deportivas para el jugador dentro del club.

Por qué es un delito hacer esas “bromas”

Según el Código Penal argentino, gritar “bomba” o insinuar que hay un explosivo en un aeropuerto o en un avión se considera delito porque genera una falsa alarma que pone en riesgo la seguridad pública. Esto se enmarca en el artículo 211 del Código Penal.

“Será reprimido con prisión de dos a seis años el que, para infundir un temor público o suscitar tumultos o desórdenes, hiciere señales, diere voces de alarma o amenazare con la comisión de un delito de peligro común…”, indica. A su vez, en estos casos se puede aplicar también el artículo 194 por entorpecer el funcionamiento de servicios públicos.

En concreto, no existe un artículo que diga literalmente “está prohibido gritar bomba en un avión”, pero la conducta encaja jurídicamente en el art. 211 del Código Penal (intimidación pública), porque genera una alarma capaz de afectar la seguridad y el orden público.

 

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