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La etapa decisiva del juicio por el hundimiento del ARA San Juan avanza en Río Gallegos. Luego de que las querellas expusieran sus alegatos y mientras se aguardan las presentaciones de las defensas, una de las voces más esperadas volvió a poner sobre la mesa las profundas diferencias que atraviesan la causa. Se trata de Luis Tagliapietra, abogado querellante y padre de Alejandro Tagliapietra, uno de los 44 tripulantes que perdieron la vida en la tragedia naval más grave de la historia reciente argentina.

En diálogo con LU12 AM680, el letrado realizó un extenso análisis sobre el desarrollo del juicio, cuestionó la investigación realizada durante estos años y expresó serias dudas respecto de la posibilidad de alcanzar una reconstrucción completa de lo sucedido en noviembre de 2017.

Lucía Zunda y Luis Tagliapetra pasaron por LU12 AM680 tras la última audiencia. FOTO: NICOLÁS WOZNIAK/LA OPINIÓN AUSTRAL

Con el tono directo que lo caracteriza, Tagliapietra dejó en claro cuál ha sido siempre su postura dentro del expediente. “Yo no soy condescendiente. Digo lo que pienso, hago lo que digo y soy coherente entre lo que digo y hago”, afirmó.

Esa definición personal fue también una manera de explicar el contenido de los alegatos que presentó ante el Tribunal Oral Federal de Río Gallegos. Para él, la discusión judicial no puede limitarse únicamente a establecer responsabilidades penales si previamente no se alcanza una comprensión técnica acabada de lo que ocurrió con el submarino.

Desde esa perspectiva, sostuvo que el proceso nació con una debilidad estructural difícil de revertir. “Este juicio empezó, por lo menos, huérfano de madre”, disparó.

Según explicó, la investigación avanzó sin las pericias técnicas indispensables para determinar con precisión las causas de la tragedia. “Cuando las cosas están mal hechas y otras hechas a medias, los resultados difícilmente sorprendan. Ojalá me equivoque y ojalá me digas: ‘Te equivocaste, Luis’, pero difícil”, expresó.

Los cuerpos del expediente durante la primera jornada de alegatos. FOTO:LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL

Tagliapietra remarcó que el problema es jurídico y también metodológico. En ese sentido recordó que, dentro del sistema penal, las conclusiones deben apoyarse sobre pruebas sólidas. “La justicia nuestra es compleja, pero en definitiva tiene unos parámetros. Lo que se prueba se prueba y lo que no se prueba no se prueba”, sostuvo.

Uno de los ejes centrales de su exposición fue la necesidad de alcanzar lo que definió como la “verdad material”. Según explicó, esa búsqueda debería estar por encima de cualquier estrategia procesal.

Recordó además los principios que aprendió durante su formación profesional. “Yo aprendí en la facultad que una investigación penal tiene por objeto averiguar la verdad material y a partir de la verdad material establecer las responsabilidades”, afirmó.

Alejandro Tagliapietra, hijo de Luis y víctima del ARA San Juan. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

Para el abogado, invertir ese orden implica construir conclusiones sobre bases incompletas. “Si no partimos de una verdad material, obviamente todo el resto cae por su propio peso”, aseguró. Y fue todavía más contundente al referirse a la necesidad de profundizar la investigación. “No puede ser que no nos importe saber la verdad y que lo digamos así tan liviano del cuerpo. Después si logramos hacerlo o no, es otra historia, pero tenemos que intentarlo”.

En relación con las penas solicitadas durante el juicio, Tagliapietra explicó por qué pidió condenas superiores a las requeridas por la fiscalía para los principales acusados. Su planteo se basa en considerar que existieron conductas independientes que deben ser valoradas por separado.

El incumplimiento de los deberes de funcionario público se probó, desconociendo las auditorías de la Armada, no realizando las tareas de mantenimiento”, afirmó. Por ese motivo solicitó penas de entre siete y ocho años para los principales imputados. Sin embargo, reconoció que mantiene reservas sobre el desenlace del proceso. “Van a condenar, pero una pena menor de tres años máximo. Eso significa que nadie vaya preso”, pronosticó.

Este jueves se retomarán las audiencias con los alegatos de las defensas de los acusados. Luego, se ingresará a un cuarto intermedio hasta que, finalmente y posiblemente después del receso invernal, se conozca el veredicto del Tribunal Oral Federal en relación a este caso.

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