Your browser doesn’t support HTML5 audio
La muerte de Oscar “el Negro” González Oro generó una inmediata reacción entre colegas, amigos y figuras de los medios que compartieron con él distintas etapas de su extensa trayectoria. El conductor murió este miércoles a los 74 años en Punta del Este, donde residía desde hacía varios años.
Uno de los testimonios más conmovedores fue el de Daniel Hadad, empresario y periodista que tuvo un papel fundamental en la carrera de González Oro y que lo convocó para formar parte de Radio 10. Al recordarlo al aire de A24, durante el programa de Luis Novaresio, habló sobre los últimos meses del conductor y sobre el vínculo que mantuvieron hasta el final.
“No voy a decir sorprendido porque era algo que se esperaba. Oscar estaba sufriendo y mucho”, expresó Hadad.
El periodista contó que durante los últimos tiempos mantenía contacto telefónico con González Oro y que él prefería no encontrarse personalmente con sus amigos. “Solo hablábamos por teléfono. Él no quería que lo veamos cómo estaba”, relató.
Hadad recordó que lo había visitado por última vez en enero y que ya entonces había notado un fuerte deterioro físico. “Había perdido mucho peso y le costaba caminar”, señaló.
Según su relato, los meses posteriores fueron especialmente difíciles. “Desde enero hasta hoy fue una larga agonía. Los últimos diálogos telefónicos era difícil escucharlo”, contó.
Conmovido, definió el impacto que le produjo ver el deterioro de quien había sido durante décadas una de las figuras más importantes de la radio argentina: “Ya no era Oscar, era una sombra del gran Oscar que fue, un tipo que revolucionó la radio y los medios. Es una gran pérdida”.
“En lo personal era un tipo diferente”
Más allá de su reconocimiento profesional, Hadad quiso destacar al hombre detrás de la figura pública. Recordó a González Oro como una persona especialmente cercana con quienes integraban su círculo íntimo.
“En lo humano era un tipo muy querible”, sostuvo. Y marcó una diferencia entre la personalidad pública del conductor y aquella que conocían sus amigos: “Como mucha gente en esta profesión, tiene dos caras: una profesional que era muy buena y mucha gente no conoce en lo personal”.
En ese sentido, lo definió como “muy amigo de sus amigos” y “muy caballero”.
La relación entre ambos había comenzado décadas atrás, cuando Hadad convocó a González Oro para incorporarse a Radio 10. La llegada del conductor fue determinante para el proyecto y marcó una etapa fundamental en la historia de la radio argentina.
El mensaje de Eduardo Feinmann
Entre las primeras despedidas públicas también estuvo la de Eduardo Feinmann, quien expresó su dolor a través de las redes sociales.
“Inmenso dolor. Te quiero, te querré siempre”, escribió el periodista al compartir un mensaje dedicado a González Oro.
La frase sintetizó el sentimiento de muchos de sus colegas, que reconocieron en el conductor no solo a una figura central de la radio sino también a un compañero de oficio con quien compartieron estudios, programas, entrevistas y distintas etapas de la profesión.
González Oro había construido una trayectoria de varias décadas frente al micrófono. Antes de consolidarse como conductor, había soñado con ser cantante y había estudiado teatro. También tuvo inquietudes vinculadas con otras disciplinas, pero finalmente encontró en la radio el lugar donde desarrollaría su carrera.
Su voz se convirtió en una de las más identificables de la radio AM y su estilo de conducción, basado en la conversación y en el vínculo cotidiano con los oyentes, marcó a varias generaciones.
La despedida de sus colegas vuelve a poner en primer plano esa dimensión de su carrera: la de un hombre que hizo de la radio una profesión, pero también un espacio de encuentro y compañía.
La muerte del “Negro” González Oro deja así un profundo impacto entre quienes trabajaron junto a él y entre los miles de oyentes que durante años reconocieron su voz del otro lado del micrófono.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia