Your browser doesn’t support HTML5 audio
El Gobierno nacional creó el Sistema de Articulación de la Política Exterior, una nueva estructura que funcionará en el ámbito del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto y que tendrá como objetivo coordinar las actividades internacionales de las distintas jurisdicciones y organismos de la Administración Pública Nacional.
La medida fue establecida mediante un decreto publicado este viernes en el Boletín Oficial y apunta a fortalecer los mecanismos de información, coordinación y asesoramiento sobre aquellas gestiones que puedan tener incidencia en la política exterior argentina.
Uno de los puntos centrales de la normativa está vinculado con la cuestión Malvinas. El nuevo sistema también intervendrá sobre aquellas actividades que tengan relación directa o indirecta con las acciones destinadas a recuperar el ejercicio pleno de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes.
Coordinación desde Cancillería
De acuerdo con el decreto, el sistema será coordinado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, dentro de sus competencias en materia de política exterior, relaciones exteriores y representación de la Argentina ante gobiernos extranjeros, la Santa Sede y organismos internacionales.
La norma establece que esta coordinación no modificará la dependencia jerárquica, administrativa ni funcional de las distintas autoridades y organismos de la Administración Pública Nacional. Tampoco implicará el reemplazo de las competencias que corresponden a cada jurisdicción.
El objetivo será asegurar que las actividades vinculadas con relaciones exteriores mantengan coherencia y compatibilidad con los lineamientos generales de la política exterior definidos por el Poder Ejecutivo Nacional.
Qué deberán informar los organismos
A partir de la implementación del nuevo sistema, los organismos alcanzados deberán informar a la Cancillería aquellas reuniones, comunicaciones, gestiones, negociaciones y actividades internacionales que involucren a autoridades de otros Estados, organismos internacionales o sujetos de derecho internacional.
La obligación alcanzará a las actividades que puedan implicar la comunicación de posiciones oficiales de la Argentina, incidir en negociaciones diplomáticas, involucrar acuerdos o convenios, generar consecuencias diplomáticas, institucionales, jurídicas o políticas o comprometer los lineamientos de política exterior del Gobierno nacional.
También deberán ser comunicadas aquellas gestiones que involucren a las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur o que puedan incidir, directa o indirectamente, en la soberanía argentina sobre esos territorios y espacios marítimos.
Quedarán exceptuadas las gestiones ante organismos financieros internacionales y bancos multilaterales de desarrollo cuando estén limitadas exclusivamente a cuestiones financieras, crediticias, presupuestarias, técnicas o vinculadas con la ejecución de programas propios de cada jurisdicción.
La Cancillería podrá emitir advertencias
El decreto también establece que, cuando la Cancillería considere que una determinada actividad puede afectar los lineamientos de la política exterior, las relaciones internacionales, negociaciones diplomáticas en curso o los intereses internacionales del país, podrá formular advertencias, recomendaciones u orientaciones.
Estas observaciones serán comunicadas al organismo involucrado y, cuando la relevancia del caso lo amerite, podrán ser elevadas a su máxima autoridad.
La normativa aclara, sin embargo, que la intervención de la Cancillería no implicará la aprobación o autorización jurídica, presupuestaria, técnica o sustantiva de la actividad ni reemplazará las competencias de cada organismo.
Un enlace por cada organismo
Para facilitar la coordinación, cada una de las jurisdicciones y organismos alcanzados deberá designar una persona que actuará como “enlace” institucional con el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Estos enlaces tendrán a su cargo canalizar la información relacionada con las materias comprendidas en el sistema y articular, cuando corresponda, la intervención de la Cancillería.
Además, cuando se trate de gestiones internacionales de carácter estratégico o especialmente sensibles, los organismos podrán solicitar asistencia de funcionarios del Servicio Exterior de la Nación u otros especialistas en política exterior.
El propio Ministerio de Relaciones Exteriores también podrá proponer esa asistencia cuando lo considere necesario.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia