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Taty Almeida, histórica referente de Madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora), murió este domingo a los 95 años en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde permanecía internada, según precisaron familiares y allegados.

Minutos antes de su fallecimiento, habían decidido sedarla “porque ya su cuerpito no aguantaba más”, indicaron y expresaron: “Gracias por haber acompañado sus relatos …nos dio mucha felicidad a todos”.

Su despedida se realizará en la sede del sindicato de Telecomunicaciones FOETRA, ubicada en Av. Hipólito Yrigoyen 3171 (CABA). El velatorio comenzará este lunes 15, de 14:00 a 24:00, y continuará el martes 16, entre las 8:00 y las 12:00 horas.

Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, conocida públicamente como Taty Almeida, fue docente y activista por los derechos humanos. Su figura quedó estrechamente ligada a la búsqueda de los desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar en Argentina, tarea que la convirtió en una de las referentes más reconocidas de esa lucha.

Su compromiso con Madres de Plaza de Mayo surgió tras el secuestro de su hijo, Alejandro Martín Almeida. Tenía 20 años, trabajaba en la agencia Télam y, en junio de 1975, fue desaparecido por la organización paraestatal conocida como la Triple A durante el gobierno de la expresidenta Isabel Martínez de Perón.

Con el paso del tiempo, y luego de que salieran a la luz las diferencias internas dentro del movimiento, asumió la presidencia de la Línea Fundadora.

Su legado trascendió las fronteras partidarias y permanecerá asociado a una de sus consignas más recordadas: “La única lucha que se pierde es la que se abandona“.

El comunicado de Abuelas

La Asociación Civil Abuelas de Plaza de Mayo lanzó un sentido comunicado para despedir a Taty. “‘Así como yo estoy feliz de haber parido a mis tres hijos, Alejandro me parió’, dijo alguna vez, en referencia a su hijo Alejandro Almeida, militante secuestrado a los 20 años y todavía hoy desaparecido”, recordaron.

Destacaron su “compromiso, compañerismo, ocuparse del otro, como lo hicieron los 30 mil, su hijo entre ellos, fortaleza, coraje, su risa y su mirada chispeante, su voz infaltable en cada acto, todo eso era Taty”, y agregaron: “A cualquiera que la escuchara, en los más diversos ámbitos, porque dedicó la mitad de su vida a brindar testimonio, le decía: ‘No olvidar‘”.

A propósito, escribieron: “No olvidar a nuestros hijos e hijas desaparecidos, exigir justicia, sin odio ni rencor, dar el ejemplo, no bajar los brazos. Y en cada charla repetía: ‘Sigan luchando por lo que crean que es justo, y cuando estén caídos, o cansados, repitan y digan bien fuerte: Si las Madres pudieron, ¿por qué no nosotros?‘”.

En otro tramo del mensaje acompañaron a la familia y amigos de Almeida, como así también a miles de personas que se sentirán conmovidas por su partida.

“Se ha ido una mujer formidable, irremplazable, una amiga, una hermana, a cuya ausencia tendremos que sobreponernos, tal cual ella hubiera deseado, que la lucha continuara. Taty querida, donde estés, con tu hijo Alejandro, descansando al fin en paz, queremos decirte que acá las locas seguimos de pie, y somos millones, ¡no nos han vencido!”, cerraron.

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