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Este viernes, tal como estaba previsto, se realizó una inspección ocular al submarino ARA Santa Cruz en los astilleros de Tandanor, en la Ciudad de Buenos Aires. La medida fue dispuesta por el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz con el objetivo de que jueces, fiscales, querellantes y defensas puedan observar de primera mano el funcionamiento y la estructura de una nave gemela al submarino siniestrado en 2017, el ARA San Juan.

Según pudo saber La Opinión Austral, a la inspección la dirigió el Tribunal, y la comitiva fue recibida por el Comandante de la Fuerza de Submarinos y funcionarios del astillero Tandanor. Una vez allí, recorrieron todo el submarino que es un gemelo del ARA San Juan, del cual también fue comandante Claudio Villamide, uno de los 4 integrantes de la Armada que se encuentran juzgado.

La inspección tenía como objetivo permitir a las partes analizar distintos compartimentos, sistemas de propulsión, inmersión y seguridad del submarino.

Cómo fue el recorrido

La Opinión Austral pudo saber que el recorrido e inspección visual fue muy ilustrativo a raíz que fue muy diferente verlo “en vivo”. Si bien los magistrados se habían hecho idea respecto del funcionamiento de varios instrumentos de cómo estaban en el ARA San Juan, fueron muy esclarecedoras las explicaciones técnicas que les dieron los profesionales “in situ” sobre la maquinaria y cómo se hace cada procedimiento.

Este medio confirmó que durante la visita pudieron ver y entrar al tanque de baterías, y la barra del balcón de baterías número 3; también la tubería de ventilación, dónde se ubican las válvulas.

Un dato relevante, según ratificó La Opinión Austral, no estaba la E – 19 (Eco 19 en léxico castrense), pero pudieron ver todo el sistema: por dónde va el aire, hacia dónde y el sentido de circulación. La E – 19 (Eco 19) es la reina de todas las pruebas.

En la foto, la jueza Marta Yáñez, en el 2018 en el astillero Tandanor, con la válvula Eco 19 del ARA Santa Cruz, similar a la del ARA San Juan.

En relación al ARA San Juan, recordemos que hubo un mensaje naval, el último que mandó el submarino, que revelaba cómo fue la mecánica del accidente; es decir, el desperfecto que habían tenido y el ingreso de agua de mar por el sistema de ventilación probablemente por falta de “estanqueidad” de la válvula  E-19 (Eco 19).

A raíz de esto, es de gran importancia el rol de esta válvula en el sistema de ventilación por la que habría entrado agua al tanque de baterías que causó, en principio, el desenlace fatal.

Si bien esto tendrá que ser demostrado en el juicio, aquel mensaje que se conoció (en el accidente previo también habría causado un principio de incendio) y el último, en la tarde del viernes, adquirió una relevancia muy grande porque cuatro días después de ese mensaje el submarino perdió contacto. Si bien se sospecha que ese mensaje fue a las seis y media de la mañana, a las diez y media de la mañana se escuchó la implosión.

Siguen declarando testigos en el juicio por el ARA San Juan.

El balance para el TOF de Río Gallegos y todos los que participaron de las pericias, fue muy positivo porque les sirvió para aclarar temas técnicos.

Hay que tener en cuenta que cuando se retomen las audiencias la semana que viene,  empezarán a declarar técnicos. Por eso fue importante que hayan tenido una idea más clara de toda la operación. Ahora, más que nunca, los protagonistas del juicio tienen una mejor idea de cómo es el submarino por dentro.

“Conclusiones interesantes”

Por su parte, tras la inspección, el abogado de la querella, Luis Tagliapietra -padre del teniente de corbeta Alejandro Damián Tagliapietra, uno de los 44 tripulantes- expresó a este medio que “fue muy interesante y para mí muy movilizante, muy intenso; yo nunca había podido hacerlo porque justo cuando vinieron con la doctora (Martha) Yáñez yo estaba embarcado en la búsqueda”.

Luego, el abogado sostuvo que pudieron “sacar algunas conclusiones interesantes”, por ejemplo, “lo que dijo (César) Figueroa (suboficial segundo electricista) es mentira, no hay ninguna posibilidad que la válvula Eco 19 se accione accidentalmente porque alguien se apoyó”. Señaló que también fue muy importante dimensionar el acceso al balcón de baterías; como así también el sistema del control de gases para “objetar la hipótesis oficial de la explosión de hidrógeno que se puede descartar totalmente”.

El abogado querellante Luis Tagliapietra indicó que pudieron “sacar algunas conclusiones interesantes” de la visita al ARA Santa Cruz. (FOTO: JOSÉ SILVA/LA OPINIÓN AUSTRAL).

Cabe recordar que como adelantó de manera exclusiva La Opinión Austral, la recorrida se desarrolló en las instalaciones donde permanece el ARA Santa Cruz, fuera de servicio desde 2014 tras ingresar a una reparación de media vida que nunca fue completada.

La inspección tenía como objetivo permitir a las partes analizar distintos compartimentos, sistemas de propulsión, inmersión y seguridad del submarino, en una instancia considerada clave antes de las próximas declaraciones periciales previstas en Río Gallegos.

Mario Reynaldi, Luis Giménez y Enrique Baronetto durante el juicio por el ARA Santa Juan. (FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL).

El ARA Santa Cruz pertenece a la clase TR-1700 de propulsión diésel-eléctrica convencional y fue construido en Alemania por la misma empresa que fabricó el ARA San Juan. La nave fue incorporada a la Armada Argentina en 1984, un año antes que el submarino que se hundió en noviembre de 2017 con 44 tripulantes a bordo.

En las próximas semanas declararán los especialistas Gerardo Jorge Bellino, Arturo Guillermo Marfort, Gustavo Adolfo Trama y Alejandro Kenny, quienes expondrán sobre el estado de mantenimiento del ARA San Juan y las posibles causas técnicas del naufragio.

Cabe recordar que el Tribunal está integrado por los jueces Mario Reynaldi, Enrique Nicolás Baronetto y Luis Giménez, con Guillermo Quadrini como magistrado suplente.

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