Your browser doesn’t support HTML5 audio
*Entrevista a Belina Echen Leitner, directora institucional de la Fundación Multipolar
Más de 9.000 personas viven en situación de calle en la Argentina, una realidad atravesada por la exclusión, la falta de oportunidades laborales y el acceso limitado a derechos básicos. Detrás de las cifras hay historias diversas, recorridos marcados por la precariedad y también por la posibilidad de reconstruir un proyecto de vida con acompañamiento adecuado.
En el programa 40 Minutos de RSE, Belina Echen Leitner, directora institucional de la Fundación Multipolar, en una charla con Alessandra Minnicelli, analiza las causas que llevan a una persona a la situación de calle, los prejuicios que persisten, los límites de las políticas públicas y el trabajo que la organización desarrolla desde hace más de una década para acompañar a personas en extrema vulnerabilidad a través del empleo, la formación y el fortalecimiento de la autonomía.
La entrevista aborda además la metodología integral de la fundación, su Centro de Formación para el Trabajo y el rol que pueden asumir el Estado, las empresas y la sociedad civil frente a una problemática que interpela a toda la comunidad.
La cifra de 9.000 personas en situación de calle es impactante. ¿Qué información tienen al respecto?
Ese censo que arrojó la cifra de 9.000 personas fue realizado hace aproximadamente dos años y medio y cerca del 90% estaban ubicadas en la Ciudad de Buenos Aires.Más recientemente se llevó a cabo un nuevo censo popular que indicó una cifra cercana a las 12.000 personas. La mayoría de las personas en situación de calle son varones. Existen menos mujeres, aunque también se encuentran mujeres con niñes, disidencias y personas con discapacidad en situación de calle. El universo es muy amplio y diverso.
Las causas que llevan a esta situación son múltiples. Por eso es fundamental poder mirar cada historia con empatía, amor y también con profesionalismo, entendiendo que así como se llega por múltiples factores, también se necesita de múltiples apoyos para poder salir.
La fundación desarrolló una metodología propia para la re-vinculación laboral de estas personas. ¿En qué consiste?
La metodología se fue construyendo a lo largo de los años, a partir de las necesidades reales de las personas. Nuestro equipo profesional está conformado por especialistas en terapia ocupacional, coaching, trabajo social y psicología. Desde una mirada integral, se acompaña a cada persona para que pueda identificar sus habilidades, reconstruir su historia laboral y comprender cómo funciona el mercado de trabajo actual, ya sea en relación de dependencia, emprendimientos o trabajos asociativos.
Pero para que una persona pueda pensar en trabajar, primero es necesario salir del modo supervivencia. Si no tiene un lugar donde dormir, donde comer o higienizarse, es imposible proyectar. Por eso se articula con otras organizaciones para cubrir necesidades básicas. Una vez cubiertas esas urgencias, comienza el proceso de acompañamiento laboral y, posteriormente, un seguimiento para sostener ese trabajo y consolidar una nueva forma de vida fuera del circuito de la calle.
Ustedes realizaron una investigación que permitió identificar prejuicios en torno a las personas en situación de calle. ¿Qué reveló?
La investigación mostró que alrededor del 34% de las personas en situación de calle trabajaban. También arrojó que aproximadamente el 60% de las personas entrevistadas creían que era posible salir de esa situación. Hoy, dos años después, es una pregunta abierta si esa esperanza se mantiene de la misma manera.
Uno de los mitos más extendidos es que las personas en situación de calle viven de la asistencia del Estado. La realidad es que muy pocas acceden a protecciones sociales, incluso aquellas que más las necesitan. Las dificultades burocráticas son una barrera muy grande.
También se detectó que hay personas con discapacidad que viven en la calle y no cuentan con pensión ni con el Certificado Único de Discapacidad, no porque no les corresponda, sino porque los trámites se vuelven inaccesibles.
Desde la fundación no se plantea que el Estado deba sostener indefinidamente a las personas en situación de calle, sino que exista un Estado presente con protecciones sociales accesibles, que funcionen como un apoyo transitorio para que las personas puedan recuperar autonomía y salir de esa situación.
La fundación cuenta con un Centro de Formación para el Trabajo. ¿Cómo funciona?
Contamos con dos sedes. En la Ciudad de Buenos Aires se recibe a las personas que se acercan de manera espontánea y se realiza una primera entrevista para conocer su situación. Una vez atendidas las urgencias, se las invita a participar de talleres de orientación laboral, intermediación laboral, coaching, espacios grupales, psicoterapia y búsqueda de empleo con acceso a computadoras e internet.
La segunda está en Villa Ballester, partido de San Martín, y es la sede productiva. Allí funcionan los talleres de carpintería y textil. Se trata de espacios de formación en oficios y prácticas laborales reales. En el taller textil se producen regalos corporativos y productos diversos que forman parte del catálogo de la fundación.
También brindan recomendaciones sobre cómo vincularse con una persona en situación de calle. ¿Cuáles son los primeros pasos?
Lo primero es mirar a los ojos. El contacto visual valida la existencia del otro. Saludar, preguntar cómo está y qué necesita. Escuchar. Muchas veces lo que más falta es ser escuchado. Siempre evaluando si la persona está en condiciones de entablar un diálogo y priorizando la propia seguridad.
Es importante entender que nadie salva a nadie. Como ciudadanos, no siempre se tienen las herramientas para resolver situaciones complejas. Por eso se recomienda contactar a organizaciones especializadas y ayudar a quienes trabajan profesionalmente con esta población.
Pequeños gestos también ayudan: ofrecer agua, un kit de higiene, algo de comida. Pero, sobre todo, no mirar para otro lado y no tener miedo de pedir ayuda a las organizaciones que trabajan en el territorio.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia
Dejanos tu comentario