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El Presidente Javier Milei protagonizó este viernes un discurso encendido en la Bolsa de Comercio de Rosario, donde participó de la celebración por los 142 años de la entidad. Su intervención estuvo marcada por críticas a periodistas, cuestionamientos a la oposición y referencias históricas que generaron sorpresa entre los presentes.
El mandatario comenzó su presentación con un furcio al mencionar a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, aunque rápidamente corrigió el error y continuó con su exposición.
Desde el escenario, Milei recordó que era su “tercera vez ante este auditorio” y aprovechó para cuestionar las críticas que recibió durante su última visita, cuando presentó gráficos económicos. “Periodistas ensobrados, corruptos, mercenarios del micrófono dijeron que aquel discurso era ajeno a la realidad. Pero están los videos: anticipé lo que se iba a venir”, lanzó, en uno de los momentos más tensos de la noche.
Dedicó buena parte de su exposición a defender su postura sobre los llamados “mercados controvertidos”, un eje que ya había abordado en intervenciones anteriores. “Me niego a creer que seamos tan pelotudos”, afirmó al cuestionar a quienes, según su visión, utilizan esos debates para hacer “campaña negativa”.
Recordó que en 2023 se lo acusó de promover un mercado de órganos y de permitir la venta de armas en escuelas. “Entramos como imbéciles en esa discusión”, ironizó.
En otro tramo, Milei apuntó contra el peronismo y responsabilizó a sus dirigentes por lo que definió como “cien años de decadencia en la Argentina”. En ese contexto, introdujo una referencia histórica que llamó la atención.
“El ejemplo típico que generaba asco fue en el siglo IV con Constantino, cuando en connivencia con la Iglesia determinaron que el mercado del préstamo era asco. Y consecuentemente pasaron cosas: quienes eran los más experimentados en esas transacciones eran los judíos. Entonces los católicos se encargaron de sacarlos del medio”, esgrimió. Luego remató: “Convirtieron al mercado del crédito en un mercado del asco”.
A su vez, se refirió al debate sobre la morosidad bancaria, un tema que generó repercusiones durante los últimos días. “Los números que tiene la Argentina no son distintos de los que tiene Estados Unidos, Chile o Brasil. ¿Por qué tanto ruido? No sé, salvo que tengan una compulsión por querer salvar a los bancos”, planteó.
Según Milei, la discusión forma parte de una “estrategia electoral” de la oposición destinada a generar distorsiones y elevar el riesgo país. “Quieren retener el status quo prebendario y corrupto”, acusó.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, también tomó la palabra y reclamó el fin de las retenciones. Señaló que “el 94% de los impuestos son nacionales” y sostuvo que la presión fiscal sobre el sector productivo resulta incompatible con la recuperación económica. Su intervención fue más breve y técnica, aunque marcó una diferencia de tono respecto del Presidente.
Milei, en tanto, insistió en que la Argentina atraviesa un proceso de expansión económica que algunos sectores buscan frenar. “La estrategia radica en generar todo el ruido y todas las distorsiones posibles para ver si logran hacer subir el riesgo país y frenar la expansión de la economía”, afirmó. También adelantó que su exposición se centraría en “riesgo país, ciclo económico y morosidad”, aunque el discurso derivó en múltiples digresiones políticas.
El acto reunió a empresarios, operadores bursátiles, dirigentes políticos y representantes del sector agroindustrial, quienes escucharon una exposición que combinó definiciones económicas, cuestionamientos a la oposición y referencias históricas poco habituales para este tipo de celebraciones.
El jefe de Estado cerró su intervención reafirmando su convicción de que el país atraviesa un punto de inflexión: “Me niego a creer que no podamos abrazar el futuro y el progreso”, concluyó.
La celebración por los 142 años de la Bolsa de Comercio de Rosario, que suele funcionar como espacio de diálogo entre el sector privado y el Gobierno, terminó marcada por el estilo confrontativo del Presidente y por un clima político que anticipa meses de alta tensión en la previa electoral.
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